En las últimas horas los presidentes de Colombia y El Salvador, Gustavo Petro y Nayib Bukele, protagonizaron un auténtico rifirrafe internacional, todo derivado de las críticas del mandatario colombiano a las medidas del salvadoreño contra los pandilleros de la Mara Salvatrucha y la cárcel en la que están recluidos más de 60.000 miembros de estas estructuras violentas.
En una de sus intervenciones públicas, el presidente colombiano se refirió al sistema carcelario y las medidas de seguridad adoptadas por el gobierno salvadoreño. Las criticó y cuestionó a todo nivel:
"Ustedes pueden ver en redes las fotos terribles —no me puedo meter en otros países— del campo de concentración de El Salvador, lleno de jóvenes, miles y miles, encarcelados que le da a uno escalofríos".
Añadió que hay en muchos lugares del mundo -sobre todo en América Latina- personas que apoyan este tipo de medidas estatales: "yo creo que hay gente a la que le gusta eso, indudablemente, ver a la juventud dentro de las cárceles y creen que eso es la seguridad y se disparan las popularidades".
El clip de Petro criticando a Bukele se hizo viral y llegó, como era de esperarse, al escritorio del presidente centroamericano.
Bukele se fue lanza en ristre contra su homólogo en Colombia y sugirió, más que retórica, divulgar cifras, resultados y balances.