La Contraloría General de la República encendió las alarmas por la aceleración de la contratación pública y los riesgos presupuestales que podrían comprometer la sostenibilidad fiscal del país.
Entre el 22 de junio y el 21 de julio de 2026, después de levantarse las restricciones de la Ley de Garantías, las entidades del Gobierno Nacional suscribieron 14.414 contratos por cerca de $4,55 billones.
La cifra representa un incremento del 22,5 % frente al mismo periodo de hace cuatro años. Además, más de 11.000 contratos fueron adjudicados de manera directa, una concentración que, según el organismo de control, exige vigilancia permanente.
¿Por qué la Contraloría activó la advertencia?
El informe señala que el Gobierno enfrenta un escenario de menor recaudo, presiones de caja, rezagos en las reservas presupuestales y necesidades adicionales de financiación.
En estas condiciones, asumir nuevas obligaciones sin recursos suficientes podría aumentar el endeudamiento, afectar el equilibrio del Presupuesto General de la Nación y poner en riesgo el patrimonio público.
Por esta razón, la Contraloría activó la Función de Advertencia, una herramienta preventiva con la que busca evitar que los riesgos detectados terminen convirtiéndose en pérdidas para el Estado.
La entidad aclaró que cada contrato, transferencia o asignación presupuestal debe tener una fuente cierta de financiación y una posibilidad real de ejecución durante los cinco meses restantes del año.
Más de 11.000 contratos directos
Uno de los puntos que más preocupa al organismo de control es el crecimiento de la contratación directa y la concentración de recursos en contratos de obra y prestación de servicios.
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