Constantemente las redes sociales se llenan de todo tipo de relatos humanos, capaces de destapar profundas y sentidas conversaciones sobre diferentes temas de interés nacional. Ese es el caso, por ejemplo, de una denuncia que hizo una mujer en una carta dirigida al presidente Gustavo Petro en la que le contó cómo la negligencia en el actual sistema de salud cobró la vida de su hijo recién nacido.
La mujer, que en redes sociales aparece como Camila Manzanares, abrió su corazón a los internautas contando el crudo relato de cómo hace siete meses su hijo Ramón Samuel falleció, luego de una seguidilla de sucesos médicos que la llevaron a sufrir serios y prevenibles problemas de salud.
“Finalizando 6to mes de gestación fui diagnosticada ERRÓNEAMENTE con gastritis cuando realmente tenía una apendicitis que por no ser tratada a tiempo se agravó a peritonitis gangrenosa. Mientras se encontraba en riesgo mi vida y la de mi hijo, médicas y enfermeras de instituciones de salud privadas y públicas durante una semana pusieron en juicio y castigo la maternidad y minimizaron mis síntomas y mi dolor físico”, señaló Manzanares.
De acuerdo con su relato, la mayoría de enfermeras y médicas le cuestionaban sus dolores, asegurando que todo tenía que ver con “los dolores de ser mamá”.
Estando embarazada, la mujer sufrió de una fuerte peritonitis causada por el mal diagnóstico previo y aunque su hijo Samuel logró nacer, lo que se vino de ahí en adelante habría sido una verdadera tortura. Al recién nacido lo trasladaron a una UCI por cuenta de una enfermedad respiratoria y asegura que no hubo ninguna clase de protocolo para que lo pudiese acompañar en esos días.
“No existe un sistema de comunicación ni planes para acompañar a madres y padres en estas situaciones. Hoy lo más doloroso sigue siendo que no existe un protocolo respetuoso, ni humano cuando nuestros hijos recién nacidos mueren”, señaló.
Luego de esos seis largos días de su bebé en UCI, Manzanares asegura que solamente pudo tener a su bebé en brazos cuando este ya había fallecido y todavía en ese momento tan doloroso el personal médico no habría mostrado respeto o empatía.
Tras este lamentable suceso, como si fuera poco todo lo sucedido, la mujer asegura que la EPS Sanitas (que se presume fue la que la atendió), sigue enviándole mensajes para que no olvide los controles de peso, talla y vacunas de su bebé. Aún cuando esta situación sucedió hace ya más de siete meses.