Hay momentos en los que un país recibe algo más importante que un resultado electoral: recibe una nueva oportunidad.
La patria milagro no es un partido político, ni un gobierno, ni una ideología. Es la posibilidad de que Colombia vuelva a creer en sí misma, de que podamos discutir sin destruirnos y de que el país crezca sin dejar a nadie atrás.