Ya se cuentan dos veces en las que el presidente Gustavo Petro, posesionado apenas el 7 de agosto, falta a un compromiso importante en su agenda. Este martes, por ejemplo, fue noticia el haber dejado plantadas a cerca de mil personas que lo esperaban para el reconocimiento de las tropas, programado para las cinco de la tarde en la Escuela de Cadetes José María Córdoba.
Lo cierto es que la molestia se sintió bastante fuerte entre los asistentes, quienes veían como algo sin precedentes que un mandatario faltara a su primera cita importante con los militares, clave entre otras cosas para afianzar la relación las Fuerzas Armadas y darle dirección a la forma en que abordará la seguridad del país. Anunciando además, de forma inédita, que la transmisión de mando será aplazada para el fin de semana.
Todavía más grande ha sido la incertidumbre por las explicaciones que han surgido desde el equipo de comunicaciones de presidencia, que entregó unas explicaciones que siguen siendo insuficientes para justificar su ausencia a una cita protocolaria de suma importancia, en la que precisamente se daría el reconocimiento al nuevo ministro de Defensa, Iván Velásquez.
“Informamos que lamentablemente se canceló el evento de reconocimiento de tropas en la Escuela José María Córdova. El presidente se mantiene atendiendo reuniones urgentes privadas de Gobierno”, fue el mensaje compartido a periodistas por el equipo de comunicaciones de Petro.
Aún así, lo que más sorprendió de todo esto es que la cita en cuestión haya sido cancelada unos 45 minutos antes de la ceremonia, cuando en el lugar estaban presentes una gran cantidad de militares junto a sus familias, periodistas y demás invitados, así como ya estaba dispuesta la organización para que todo saliera bien durante la jornada.
Una noticia que, de paso, no cae nada bien a semanas de anunciar la salida de 52 generales del Ejército, la Policía Nacional, Fuerza Aérea y Armada, para la conformación de su cúpula militar. Un movimiento fuerte que inevitablemente causó escozor en algunos sectores y que va en línea con el fortalecimiento de los nuevos liderazgos que Petro prometió en su momento.
Sin embargo, también hay quienes señalan que el movimiento de Gustavo Petro podría significar una mala jugada estratégica, ya que pudo haber dejado por fuera a los militares de alto rango más experimentados.
Además, hay que decir que la de los militares no fue la única cita que se desplazó ayer. La primera fue la posesión de sus ministros de Justicia y Derecho, Néstor Osuna; de Ciencia, Tecnología e Innovación, Arturo Luna; así como del nuevo director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres, Javier Pava. Protocolo que se corrió y ya fue culminado con éxito.