Las declaraciones del presidente Gustavo Petro respecto a los ataque de Hamás a Israel y la escalada de un conflicto que cobra con el paso de las horas cientos de vidas no tienen contentos a muchos. Hay quienes consideran que Petro tiene el deber diplomático de mostrar apoyo a Israel, país con el que Colombia tiene relaciones oficiales.
La escritora bogotana Carolina Sanín está molesta con Petro, pues considera que se ha quedado corto en condenar los ataques de Hamás y los secuestros de israelíes.
Seguimos esperando, Gustavo Petro, que diga algo sobre las personas secuestradas en Israel. Es un gesto apenas esperable de un país que ha sufrido el secuestro y que quiere ser parte del mundo. Si no se conmueve, al menos sepa qué es decencia diplomática.
A renglón seguido, dejó claro que prefiere marcar distancia con el presidente. Esto para muchos es sorpresivo, pues hasta ahora, con todo y críticas, Sanín ha apoyado abiertamente al 'Gobierno del cambio'.
"A todo el mundo (y sí, a todos, por lo que hemos visto) les llega el día de apartarse de Petro. El Twitter del presidente en estos días fue mi límite".
Sanín siguió criticando a Petro y señaló que sus declaraciones son producto de la ambición de ganar notoriedad internacional. Incluso, dijo que el mandatario tiene "delirios" internacionales, lo que lo haría ver como una figura desproporcionada.
Ah, ya entendí. En su delirio de líder mundial, Petro cree que va a hacer la paz en Oriente Medio. Y ve en esto una oportunidad, en vez de una situación de duelo. La imprudencia y la insensibilidad que no proceden de la ignorancia, sino de la ambición. Siempre interesante.