El pleito entre el Atlético Nacional y Cortuluá sigue caliente y generando un sinfín de reacciones por parte de los fanáticos del fútbol profesional, más ahora con la amenaza de desafiliación del elenco antioqueño de la Federación Colombiana de Fútbol (FCF). El histórico evento, hasta ahora increíble para los analistas deportivos por la gran importancia del club, se da luego de que el equipo decidiera apuntar su disputa judicial contra el máximo ente de control futbolístico en el país.
La situación que originó los hechos, fue el préstamo del jugador Fernando Uribe a Millonarios. El delantero pereirano fue comprado en 2012 por Nacional al Chievo Verona, de Italia, por un valor de dos millones de dólares, jugando sin problema en el equipo antioqueño hasta la segunda temporada de 2014.
Desde antes de ello (en 2008), el Tuluá se hizo con los derechos deportivos del jugador, y de esa manera cuando Uribe pasó del Once Caldas a jugar en Italia en 2011, el equipo vallecaucano se aseguró el 50% de cualquier futura transacción que se hiciera.
La misma situación sucedió cuando el delantero llegó a Nacional, suceso en el que medió un acuerdo entre éste y Cortuluá que especificaba que cada uno tendría derecho al 50% de sus derechos deportivos en futuras negociaciones. Para tal fin, ambos equipos firmaron un documento que tasaba el valor del jugador en 10 millones de dólares.
En tal contrato también se especificaba que Nacional debía dar reporte a Cortuluá sobre cualquier novedad relacionada con Uribe y que el colectivo antioqueño debía extender el contrato por tres años. “No lo hizo, se lo prestó a Millos sin avisar y sólo lo renovó un año”, resalta el periodista Pino Calad en su cuenta de Twitter.
En 2014 Nacional habría prestado a Uribe a Millonarios sin hacer caso a ninguna de las cláusulas mencionadas y solo extendiendo su contrato por un año. Tras quedar libre, el delantero fue fichado por el Club Toluca de México, empezando una de las novelas judiciales más controvertidas en la historia del deporte colombiano.
La disputa en los tribunales
Tras los hechos antes mencionados, Cortuluá decidió cobrar un valor de 5 millones de dólares por la transferencia de Uribe a Millonarios. Sin embargo, Nacional argumentó que dicha transacción se hizo a modo de préstamo y en ningún momento se percibió ningún monto de dinero por el jugador.
“Atlético Nacional y Cortuluá pactaron que, si el jugador Fernando Uribe se negociaba, cada uno de ellos tendría derecho al 50% de los derechos deportivos correspondientes. Atlético Nacional argumenta que el jugador nunca fue vendido a Millonarios y, por consiguiente, jamás se causó la suma de USD$5 millones a favor de Cortuluá”, aseveró el equipo paisa en un comunicado el pasado 13 de julio.
Ante la negativa, Tuluá acudió a la Comisión del Estatuto del Jugador de la Dimayor, quien definió que Atlético Nacional debía pagar el monto de dinero demandado. El equipo respondió llevando el caso ante el TAS, quien confirmó la deuda de los antioqueños pero cambió drásticamente la cantidad: ahora Nacional debía solamente 150 mil dólares. Monto que se apresuró a pagar.