El anuncio de Claudia López sobre el regreso del fútbol con aforo, los conciertos masivos y las discotecas en la capital, ha terminado por unir a Bogotá a la lista de ciudades que abren sus puertas a la posibilidad de este tipo de eventos públicos. Por supuesto, fanáticos del deporte y la cultura se han manifestado en una oleada de reacciones de aprobación, siendo quizá los seguidores del fútbol los más emocionados con la noticia.
Así lo ha demostrado, por ejemplo, el reconocido periodista deportivo Esteban Jaramillo en su columna “El regreso de los abrazos de gol”, publicada en esta casa editorial. En dicho texto, el escritor hace una reunión de aquellos factores que hacen único este regreso al fútbol presencial, lejos de las grandes tomas cinematográficas, repeticiones instantáneas o el marketing y las mediciones, tan presentes en la virtualidad desde el comienzo de la pandemia.
“Desde la llegada de la pandemia desaparecieron los amigables saludos de gol, los guiños cómplices, los puntos de encuentro, las corrientes futboleras apasionadas que deambulaban antes y después de los partidos, los emocionantes momentos vistos desde las tribunas, los aplausos y los insultos”, aseguró el periodista en su columna.
Según Jaramillo, una de las cosas que más le molesta del fútbol virtual es que terminó por convertirse una disciplina de “drones, GPS, cámaras de alta velocidad, controles biomecánicos, transmisiones en 4G, repeticiones instantáneas detalladas, entrenadores de sueño, marketing y mediciones, algunas tan empalagosas que le toman el ritmo hasta a los masajes”.
De igual manera, las redes sociales y su fuerte polarización también han sido características del deporte en los últimos meses. Ejemplos claros son la final de la Copa América o la Eurocopa, ambos eventos marcados por fuertes polémicas alrededor de los arbitrajes, el matoneo de unos jugadores sobre otros o de una hinchada contra algún jugador específico. Priorizando la polémica sobre los hechos deportivos y el rendimiento de los equipos.
“El hincha estuvo mucho tiempo privado de la libertad de ir a los estadios. Sin él, el fútbol perdió su esencia. No es lo mismo disfrutar desde las gradas, que desde las sillas soñolientas de una sala, una alcoba, frente al televisor, o asociados al streaming”, añade Jaramillo.
Bogotá se une a la reapertura
Como bien lo dice el periodista deportivo, la emoción vuelve de la mano con el regreso del aforo a los estadios. Precisamente, Bogotá fue una de las últimas ciudades en abrirse a esta posibilidad, ya habiendo disputado como locales Deportes Quindío, Atlético Nacional, el Junior de Barranquilla, entre otros. Ahora el turno es para Millonarios e Independiente Santa Fe.
Cabe recordar que en la capital no se jugaba un partido con aforo desde el 8 de marzo de 2020, fecha en la que tuvo lugar el encuentro entre el cuadro ‘cardenal’ y el Atlético Nacional que terminó en un empate a dos goles.
“Hoy enviaremos el decreto que rehabilita la reapertura del fútbol. Nos volvemos a ver en El Campín, en Techo, para acompañar a nuestros equipos. Esta es una oportunidad para las barras, para los jóvenes. Nos vamos a volver a ver en el estadio para celebrar, para vivir el fútbol con pasión, pero con total tranquilidad y en paz”, fue parte del mensaje divulgado por la alcaldesa Claudia López en su cuenta de Twitter.