Con su característico carisma y una sonrisa nostálgica, Yeison Jiménez llegó a Kién Es Kién para recordar, junto a Adriana Bernal, los momentos que lo llevaron a convertirse en uno de los artistas más influyentes de la música popular.
Mientras rememoraba sus inicios, el caldense no pudo evitar compartir los grandes retos que enfrentó en su camino hacia el éxito. A través de anécdotas, Jiménez reveló cuáles fueron las circunstancias más difíciles de su carrera, aquellas que, lejos de detenerlo, lo moldearon y le permitieron crecer hasta convertirse en el gran artista que hoy llena estadios y giras por todo el mundo.
En medio de la conversación, el intérprete de 'Maldita traga' abrió su corazón y compartió cómo la música llegó a su vida de forma inesperada, un destino que jamás imaginó y que lo posicionó como uno de los colombianos más influyentes de la industria.
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Sin embargo, también aprovechó la oportunidad para hablar de sus humildes comienzos y de esos momentos que, aunque no fueron fáciles, lo impulsaron a forjar su futuro.
"Nosotros llegamos a un barrio, mi hermana era bonita, y los muchachos del barrio vivían todos en la misma cuadra, al lado de mi casa", comenzó a contar. Y continuó: "Uno empezaba a ver que ellos vestían muy bien, a los 13, 14 años, estrenaban y bebían todo el tiempo".
Jiménez confesó que, como adolescente, "salía a jugar algunas veces, a pelear con guantes, pero en serio, no pasaba de ahí, el que rompiera al otro y ya", recordó, reflexionando sobre una etapa que lo marcó de experiencias que, aunque aparentemente inofensivas, fueron claves en su formación y en la persona que es hoy.