Paola Jara es una de las figuras más destacadas de la música popular en Colombia, un logro bastante difícil de alcanzar en un país con tantos talentos y en un género musical históricamente tan cerrado para las mujeres. En entrevista con ‘Kién es Kién’, de Adriana Bernal, la reina de la música popular nos abrió las puertas para un viaje íntimo a través de su vida y de cómo llegó a revolucionar el mundo del despecho.
Nacida el 16 de mayo de 1983 en Apartadó, Antioquia, siendo la mayor de dos hermanas, Paola Jara ha recorrido un camino lleno de desafíos desde su infancia hasta su exitosa carrera actual. Todo eso, siempre teniendo como guía su deseo de ser cantante que la persiguió durante toda la vida y que siempre sacaba a relucir en las típicas preguntas vocacionales de la infancia.
“Desde niña tenía claro que quería ser cantante”, sostiene.
Paola Jara recuerda su infancia como una época llena de simplicidad y felicidad en el campo. Nació en Apartadó y vivió allá hasta los seis años con su padre, pero sus primeros recuerdos significativos los vivió en Abejorral. “Viví en el campo, viví en una finca. Fue muy lindo tener ese contacto con la naturaleza, con los animales, despertarme, ordeñar y hacer todas las tareas que tienen que hacer en las fincas”, comenta Paola, evocando una época en el que su mayor premio era que la dejaran ir a montar caballo con sus amigas.
Vea la entrevista completa con Paola Jara:
A pesar de la separación de sus padres, Paola mantuvo una excelente relación con ambos. De su madre, aparte de los grandes recuerdos de infancia, tiene muy presente el apoyo que siempre le brindó en sus sueños; mientras a su padre lo considera el indiscutible origen de su vena artística.
“Mi papá cantaba, tocaba guitarra, pero lo hacía más como en ese ambiente con sus amigos, más en tertulia, muy bohemio. Entonces crecí escuchando a mi papá cantando y tocando guitarra y creo que esa vena artística es más por ese lado, porque mi mamá no canta es pero nada”, relata soltando una pequeña risa.
La eterna cantante
Desde muy pequeña Paola Jara mostró una inclinación natural hacia la música. “Desde los seis añitos más o menos estoy cantando”, recuerda, añadiendo que participaba en cuanto actos cívicos, coros escolares y concursos intercolegiados aparecieran.
A lo largo de la vida, su familia se mudó varias veces, viviendo un tiempo en Palmira (Valle del Cauca) y un tiempo en Bello, antes de establecerse como tal en Medellín. Allí, en la capital antioqueña, continuó con su formación artística.
“Estudiaba música en una escuela que se llamaba La Suite, en Medellín”, afirma. Sus estudios incluían guitarra y solfeo, además de teatro en la Efraín Arce Aragón, que a pesar de que ya no le gusta tanto, acepta que la ayudó mucho a superar la pena por los escenarios.
Cuando tenía apenas catorce años, junto con el padre de una de sus amigas, quien también era su mánager, grabó un primer demo que incluía varios géneros musicales, entre ellos la ranchera. No obstante, el verdadero salto hacia el mundo profesional de la música llegó tocando la puerta de Codiscos, una de las disqueras más importantes de Colombia, que decidió darle una oportunidad para grabar su primer álbum titulado “A mi edad”.