Con su característica sencillez y una sonrisa nostálgica, Yeison Jiménez recordó junto a Adriana Bernal, en el programa 'Kién es Kién', los pasos que lo llevaron a convertirse en uno de los artistas más influyentes de la escena musical actual.
Mientras revivía sus inicios, Jiménez miraba al pasado y reflexionaba sobre los retos que enfrentó para llegar a donde está hoy. Entre anécdotas y recuerdos, el caldense compartió los momentos más difíciles de su carrera y cómo esos desafíos lo moldearon para ser el gran artista que hoy en día conquista giras por todo el mundo.
En medio de la charla, el intérprete de 'Maldita traga', abrió su corazón y compartió cómo llegó a la música. Un destino inesperado que jamás imaginó lo llevaría a ser considerado uno de los colombianos más influyentes de industria.
"Cuando empecé a cantar, yo pensaba: ‘Voy a llegar a cobrar 10 millones. Me van a contratar en asaderos, supermercados, en villarés. Voy a comprar mi casa, mi carro, y ya, una chimba, lo logré'. Ese era mi proyecto de vida. Eso era lo que yo pensaba que iba a lograr con la música", relató entre risas y emocionado.
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Además, el artista confesó que no creyó nunca alcanzar de tal manera el estrellato: "Jamás en mi vida se me pasó por la cabeza hacer 22 giras internacionales y llenar casi todos los eventos en los que me presento. En eso sí tengo que ser muy sincero, genuino; nunca lo esperé, te lo juro. No alcancé a soñar tan lejos. Y de repente, la música empezó a hacer esa transformación, ese cambio... desde que era muy pequeño", recordó Jiménez con una sonrisa que reflejaba la felicidad de revivir aquellos momentos.
Fue una oportunidad para que el oriundo de Manzanares, Caldas, también hablara de sus raíces más profundas y de los legendarios artistas que influyeron en su trayectoria. Sin dudarlo, mencionó a aquellos intérpretes que lo inspiraron desde muy temprana edad.
"Yo tenía cinco o seis años y ya cantaba rancheras, norteñas, baladas… Me fascinaba la música de Los Tigres del Norte, Vicente Fernández, Darío Gómez, Luis Alberto Posada. Eso era lo que yo escuchaba. Mi mamá siempre tuvo bares, así que cuando iba a llevarle el almuerzo, de fondo sonaba unos Tigres del Norte o un Darío Gómez", confesó el intérprete.