Desde que se creó el Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación de Carrizal, en Remedios, Antioquia, los excombatientes de Farc iniciaron una campaña de preservación ambiental: ya van tres sembratones de árboles y de forma paulatina avanzan en la plantación de 10.000 más.
—¿Por qué estamos sembrando árboles en medio de una pandemia? — se pregunta Gustavo Adolfo Palacio, excombatiente de Farc, líder ambiental en el antiguo Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación de Carrizal, en Remedios, Antioquia
—Porque cuando todo esto pase, la tierra nos estará reclamando que la cuidemos. Todos necesitamos respirar. Más allá que cualquier otra actividad, guiamos nuestros ojos al medio ambiente (…) Bien lo decía Martin Luther King: “Si supiera que el mundo se acaba mañana, yo, hoy todavía, plantaría un árbol”—responde.
En este Día Internacional de la Madre Tierra, todas las miradas están puestas en la pandemia de la COVID-19, el mayor desafío al que se enfrenta el mundo desde la Segunda Guerra Mundial. Pero hay otra profunda emergencia: la crisis ambiental que se está produciendo en el planeta.
Las personas en proceso de reincorporación no son ajenas a esta situación. Por eso, con el acompañamiento de varias universidades (Uniciencia, Universidad Nacional, Universidad de Antioquia), autoridades locales, el Gobierno -a través de la Agencia para la Reincorporación y Normalización, ARN-, fuerza pública, organizaciones sociales y la Misión de Verificación de la ONU en Colombia, en Carrizal avanzan en un plan de protección ambiental que involucra a la comunidad, víctimas del conflicto y los excombatientes.
Francisco Ramírez, líder del antiguo ETCR de Carrizal, explica que en medio del aislamiento social decretado por el Gobierno para proteger vidas frente al coronavirus, continúan en su proceso de reincorporación. “En medio de la pandemia seguimos, poco a poco, la siembra de árboles. Con mucho cuidado, se hacen turnos y sembramos. También, pensando en la seguridad alimentaria, estamos cultivando productos pancoger como yuca, plátano y maíz”, explica.
Esta situación, añade, hace que la vida sea más llevadera para las 108 personas, entre excombatientes y sus familias, que habitan este espacio. De ese grupo, 33 son niños y niñas. “Ellos son los que van a entender mañana lo que realizamos hoy. Los árboles van a ir creciendo y dando un respiro a esta zona que ha sido de minería históricamente y hay que recuperarla cuanto antes”, añade Gustavo Palacio.
“Sembratones” por la paz
Desde 2017, tan pronto se estableció la Zona Veredal (posterior ETCR), en Carrizal creció una motivación por la preservación ambiental: A la fecha han realizado 3 sembratones con 11.000 árboles plantados con especies nativas. Primero lo hicieron solo los excombatientes; posteriormente con la comunidad; luego las víctimas y la fuerza pública y después universitarios y organizaciones. En ese propósito se unió la Alcaldía de Remedios, a través de Unidad Municipal de Asistencia Técnica Agropecuaria, Umata, que suministró varias semillas y plántulas.