Desde la lejanía y a través de una llamada telefonica, Kienyke.com conoció la historia de una pareja de excombatientes que tiene más de 70 años y 57 de estar casados pero que la edad no fue un impedimento para formarse académicamente.
En el municipio de San Jacinto, Bolívar, esta pareja José Beltrán, de 79 años de edad, y su esposa, Betty Arrieta, de 75, viven desde que la guerrilla de las Farc dejó las armas e inició su tránsito a la legalidad.
Don José, con voz de mando, le contó a este medio que tomó la decisión de estudiar porque siente que la orientación para un ser humano es lo más importante. Viene de una familia de bajos recursos y explicó que de niño no pudo asistir a un colegio.
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Junto a su pareja, este hombre asume con responsabilidad una nueva etapa en su vida, quizá desconocida, pues por décadas conformó las filas de un ejército ilegal que con sangre escribió la historia del país. Verlos entre lápices, cuadernos y libros es retratar la reconciliación que Colombia tanto necesita.
En medio de la pandemia esta pareja sigue con sus clases y acompañados por la Agencia para la Reincorporación y la Normalización (ARN) han logrado asistir a clases virtuales de la Institución Educativa Pío XII.
Tres días a la semana, en medio de los quehaceres y de sus proyectos productivos de ganadería y hamacas ‘sanjacinteras’ (tejidas por doña Betty), asisten al programa de educación para adultos del Ministerio de Educación Nacional y de la oferta pública del municipio de San Jacinto. Reciben sus tareas y a través de video-llamadas o vía telefónica, aclaran las dudas con su tutor.