El Ejército Nacional confirmó que 74 militares que habían sido retenidos en La Plata, Huila, ya fueron liberados. Según las autoridades, las disidencias de las FARC, específicamente el grupo GAO-r Hernando González Acosta, habrían usado a la población civil para presionar a los uniformados.
El coronel Henry Herrera Arenas, comandante de la Novena Brigada, explicó que alrededor de 500 personas, aparentemente influenciadas por los grupos armados, obligaron a los soldados a subirse a vehículos particulares. Afortunadamente, los militares no sufrieron maltratos físicos, pero sí estuvieron bajo vigilancia constante y presión psicológica.
“Estas disidencias están usando a los civiles como escudo para lograr sus objetivos. Esto no solo pone en riesgo a nuestros soldados, sino también a la comunidad”, señaló Herrera.
El hecho no es aislado. En junio, 57 militares fueron retenidos en el Cauca bajo la presión de otra disidencia, la Carlos Patiño, y en agosto, 33 soldados vivieron una situación similar en El Retorno, Guaviare, tras enfrentamientos con el Estado Mayor Central.
Las autoridades destacan que la liberación fue posible gracias a negociaciones con líderes locales y al trabajo coordinado del Ejército para restablecer la normalidad en la región. Sin embargo, persiste la preocupación por cómo estos grupos armados manipulan a comunidades enteras en zonas donde la presencia del Estado es limitada.
Este incidente evidencia la difícil situación de seguridad que vive Colombia en varias regiones: las disidencias continúan operando, presionando a civiles y buscando controlar territorios, mientras las autoridades trabajan para proteger a las comunidades y garantizar la seguridad de los soldados.
El Ejército hace un llamado a la población a no dejarse instrumentalizar y asegura que continuará reforzando su presencia en Huila y otras zonas críticas para evitar que estos hechos se repitan.