El precandidato presidencial de la Coalición de la Esperanza, Alejandro Gaviria, generó una gran controversia luego de asegurar en su cuenta de Twitter que “ya va siendo hora de decirle adiós al tapabocas”, acusándolo de ser un costo “innecesario para la gente y el medio ambiente”.
De acuerdo con el exministro de Salud, la medida debería contemplarse “al menos” para los espacios abiertos. Eso, mientras Colombia se prepara para salir del cuarto pico en el que la variante Ómicron ha sido la protagonista, según el Ministerio de Salud.
Más allá de la broma de Alejandro Gaviria, que no acompañó de evidencia científica, ¿qué tan viable es dejar de utilizar tapabocas en Colombia? Lo cierto es que el Ministerio de Salud anunció la semana pasada que va a empezar a estudiar esta posibilidad, respondiendo también al buen avance del Plan Nacional de Vacunación y la reducción de casos en medio del final de la cuarta ola.
Sin embargo, para el viceministro de dicha cartera, Germán Escobar, resulta muy prematuro anunciar que Colombia se sumará a la larga lista de países en los que el tapabocas ha empezado a ser de uso voluntario en espacios exteriores.
"Creo que es prematuro afirmar que vamos a retirar el tapabocas. Está en la agenda, está en estudio del comité epidemiológico cada semana (…) Esperemos dos semanas el comportamiento definitivo de esta fase de descenso de la ola ómicron para poder tomar una decisión al respecto", aseguró el funcionario.
¿Y qué dice la ciencia sobre esto? Las posiciones de la OMS y los principales expertos de los diferentes países que han avalado el fin del tapabocas en exteriores, ponen reglas claras que distan mucho de un comentario lanzado al aire como el de Gaviria. En todo caso, incluso estando en exteriores, la recomendación es siempre usarlo en caso de no poder mantener una distancia mínima de un metro con las demás personas.
Para la OMS, por ejemplo, es recomendable “que la población utilice mascarillas bien ajustadas que cubran la nariz y la boca cuando se interactúe con personas que no son miembros de su hogar”. Además, en entornos interiores con poca ventilación (incluso si se puede mantener distancia) y en lugares cerrados con ventilación suficiente y sin capacidad para guardar distancia.
También hay que tener en cuenta que determinar la capacidad de ventilación de un lugar no es precisamente algo sencillo, ya que es muy probable que no sea experto en la materia, por lo que si se tiene la duda la Organización recomienda el uso de tapabocas y recordar que esto “no significa que pueda tener un contacto directo con otras personas”.
En varios países del mundo el uso de tapabocas en exteriores ya va quedando en el pasado, como España, Reino Unido, Países Bajos, Bélgica, Francia, Italia, Suecia e incluso algunos estados de EEUU como New York, que hace poco liberó a sus ciudadanos para hacer uso voluntario de tapabocas en lugares cerrados. Algo que Joe Biden ha considerado “apresurado” por el alto nivel de contagios y muertes que reportan las autoridades sanitarias.
Lo cierto es que la CDC (Centros para el Control y Prevención de Enfermedades) le da la razón, ya que esta considera que es recomendable el uso de tapabocas incluso en exteriores “si se encuentra en un área de transmisión importante o alta”. Una condición que según Janet Rosenbaum, PHD de Harvard y profesora asistente de epidemiología del Centro Médico de la Universidad Estatal de Nueva York, “incluye prácticamente todas partes en los EE. UU. según el rastreador de datos de covid-19 de la CDC”.