La retención de Piedad Córdoba en Honduras por llevar cerca de 68 mil dólares sin declarar sigue dando de qué hablar. De hecho, es posible que configure uno de los escándalos más sensibles a tan pocos días de las elecciones presidenciales, razón por lo cual no sorprende que muchos partidos y políticos hayan empezado a darle la espalda a la senadora del Pacto Histórico. Una de ellas fue, por ejemplo, la canciller Martha Lucía Ramírez, quien negó cualquier intervención a título personal para resolver dicho asunto diplomático.
Resulta pues, que tras su liberación por parte de las autoridades migratorias hondureñas, fue la misma Piedad Córdoba quien agradeció a Ramírez y al cónsul Michel Carrillo por su “apoyo y atención en este impasse”. Una palabra un tanto eufemística, teniendo en cuenta que fue retenida por llevar casi siete veces la cantidad de dinero permitida en un avión.
“Gracias Colombia y a nuestra América por tanta solidaridad. La persecución no cesa pero la verdad prevalece. Superado el malentendido en Honduras”, fue uno de los mensajes que dejó la senadora en su cuenta de Twitter tras ser liberada, que no se acopla realmente a la realidad.
Por un lado, tanto el cónsul como la misma Marta Lucía Ramírez salieron rápidamente a quitarle validez a sus palabras, señalando que ninguno de los dos había hecho nada más que su labor oficial y que no llegó a tratarse de ninguna atención especial. Así lo dejó muy claro Carrillo a través de un video de la Cancillería en el que recordó que “ninguna atención es particular o diferencial, y en el caso de la senadora Piedad Córdoba no hubo ninguna participación de la vicepresidenta y canciller”.
“Nos hemos limitado a brindar los servicios de asistencia y acompañamiento pertinentes”, agregó.
Por su parte, Marta Lucía Ramírez fue enfática en asegurar que no fue “ningún favor personal”, sino que se trató de la misma atención que todos los connacionales en el exterior deben recibir por parte del consulado. Así las cosas, aseveró que “no hay nada por lo cual Piedad Córdoba deba agradecer”.
Aún así, este está lejos de ser el único quite que ha recibido la senadora Piedad Córdoba en el marco de lo sucedido en Honduras. De hecho, gran parte de las críticas llegaron del propio Pacto Histórico, donde ya fue aislada desde hace varias semanas de la campaña presidencial (al menos hasta que logre solucionar varios problemas con la justicia colombiana). Entre estos se encuentran la presunta visita a varios presos con el fin de que apoyaran la candidatura de Gustavo Petro y la revelación de que en su momento habría negociado políticamente la liberación de secuestrados de las Farc.
Por todo estos hechos, en su momento, el propio Petro le pidió que se hiciera a un lado de su campaña “hasta que pueda resolver, ojalá, favorablemente, las sindicaciones jurídicas que se le hacen”.