Una nueva polémica ha surgido en las redes sociales, por cuenta de una usuaria que denunció que una compañía telefónica le habría quitado arbitrariamente su línea y, todavía más lejos, se la asignaron a otra persona. Una situación que de hecho es bastante frecuente entre los usuarios de celular en Colombia.
La tuitera en cuestión es la periodista Ana Puentes, quien actualmente reside en España, y denuncia que su línea telefónica no solamente habría terminado en manos de otra persona, sino que además su cuenta de Whatsapp y datos personales también se habrían visto comprometidos.
“Claro vendió (sin avisarme) mi número de celular a otra persona. Hoy, de repente, esa persona me sacó de mi WhatsApp y ahora lo maneja ella. Vivo en España, soy periodista y este número es mi contacto personal y laboral con Colombia”, señaló la mujer en su denuncia, dentro de la que además hace un llamado a la Superintendencia de Industria y Comercio para que atienda la situación.
Según la mujer, la situación le resulta especialmente preocupante debido a la distancia que tiene con Colombia, siendo su número el vínculo vital con su red de contactos en este país. Muchos de ellos, de suma importancia para poder desarrollar su trabajo, siendo esta la principal motivación de Puentes para manifestar su molestia ante la falta de notificación previa de Claro Colombia.
Hay que decir que este tema es mucho más recurrente de lo que se creería. De hecho, muchos usuarios respondieron a la denuncia de la periodista asegurando que esto también les ha sucedido en el pasado y recordándole las políticas de la compañía. No obstante, algunos le enviaron un mensaje de tranquilidad, señalando que eso no significa que la nueva persona tenga acceso a sus contactos y mensajes (aunque sí probablemente a sus grupos).
¿Es legal que entreguen una línea telefónica a otra persona?
Las redes sociales se han convertido en una plataforma de divulgación muy importante para las actuales generaciones, que llegan a utilizarlas activamente para que sus denuncias tengan mayor impacto o se genere algún tipo de presión pública. No obstante, en este caso específico, también fue un espacio para explicar la letra menuda de las compañías telefónicas que muchos usuarios suelen ignorar.