El documental de Netflix “El estafador de Tinder” ha generado una verdadera agitación mundial, luego de poner en evidencia la modalidad con la que un hombre fue capaz de estafar por millones de dólares a mujeres de distintas partes del mundo. Esto, con una metodología muy sencilla: un perfil en la famosa aplicación de citas en la que proyectaba ser millonario y una labia ensayada con la fácilmente se ganaba la confianza de su contraparte.
El material audiovisual, apenas estrenado este mes, volvió tendencia a este hombre misterioso que con artimañas logró dañarles la vida a numerosas mujeres que perseguían la ilusión de encontrar amor y aventura por este medio. Al final, solo lograron tener una cuenta en ceros y deudas por elevadas sumas de dinero.
Palabras más palabras menos, sin caer en el terreno del spoiler, “El estafador de Tinder” cuenta la historia de tres mujeres que decidieron desenmascarar al hombre que las cautivó y luego les destrozó la vida: Simon Leviev, el supuesto heredero de un millonario comerciante de diamantes ruso israelí, cautivador, detallista, generoso, bien portado… quizá el prototipo ideal para una gran mayoría.
“Puedes hallar de todo en Tinder, pero un desliz en la pantalla puede cambiar tu vida”, es la frase con la que inicia el trailer del documental, que Netflix califica con un material que “hace que quieras gritarle a la pantalla”.
Lo cierto es que gritar es poco e indignación es lo único que le queda a muchas personas frente a la historia de una persona que tiene tantas víctimas a sus espaldas y sigue subiendo a sus redes sociales imágenes de su lujosa vida. En realidad, la historia contada en el documental de Netflix estuvo inspirada en el reportaje del medio noruego VG, que asegura haber estado siguiendo al estafador por meses en distintos países.
Entonces, ¿quién es Simon Leviev? Según se sabe, su nombre real es Shimon Hayut, aunque se lo cambió tempranamente con el fin de reforzar su historia de estafa. En sí, parece ser que es un criminal de carrera, que terminó estafando a través de Tinder en Europa tras huir de su natal Israel por varios delitos de fraude.
Una vez en el viejo continente, su historia con la popular aplicación de citas comenzó. Según VG, el modus operandi de Leviev consiste en seducir a las mujeres “con viajes en jet privado, hoteles de lujo y cenas caras” para, meses después, pedirles dinero con diferentes excusas: ataques de enemigos, bloqueos a sus tarjetas de crédito, entre otras cosas. Pero ojo, no se trata de unos centavos, sino de al menos 10 millones de dólares, como lo puso en evidencia el informe de las autoridades en el documental.