A pocos días de encenderse la llama olímpica en Tokio, ya son varios encontronazos entre los deportistas y el Comité Olímpico por cuenta de las extremas medidas de bioseguridad que se han adoptado para el evento. No obstante, la denuncia que más ha cogido fuerza y por la cual hasta los propios organizadores han tenido que rectificar, es un presunto caso de discriminación contra madres lactantes a las que no se les permitirá viajar a Tokio junto a sus bebés.
La capitana del equipo de natación sincronizada de España, Ona Carbonel, ha sido precisamente una de las que ha denunciado esta situación, asegurando que le ha sido imposible realizar una conciliación que le permitiera no poner en riesgo la salud de su familia o la de su equipo.
“Pese a la aparición de algunas noticias que sugerían la posibilidad de que los deportistas pudiéramos viajar a los Juegos Olímpicos de Tokio acompañados de nuestros hijos lactantes o de corta edad, hemos sido informados por las entidades organizadoras de unas medidas sumamente drásticas que imposibilitan esta opción para mí”, fue el mensaje que envió la deportista a través de sus redes sociales.
En el video que acompañó su publicación en Instagram, Carbonell agregó: “Cuando me estaba poniendo en forma y podía llegar a los juegos de Tokio, lo primero que hice fue preguntar si podía llevar a Kai a los Juegos porque le daba lactancia. Me dijeron que no. Justo hace unas semanas, unas deportistas colgaron esta difícil situación de tener que escoger entre la lactancia y conciliación familiar o unos Juegos Olímpicos”.
Igualmente, denunció que aunque desde hace dos semanas cuenta con el apoyo del Comité Olímpico Español y el Comité Olímpico Internacional para definir su situación familiar, estos le han dicho que las condiciones sanitarias son impuestas por el Gobierno japonés y en ese sentido no hay nada que se pueda hacer.
La propuesta que los organizadores le hicieron a Carbonell fue que, mientras ella residía en la Villa Olímpica, su esposo Pablo Ibáñez y su hija recién nacida debían quedarse hospedados en un hotel por fuera de esta y no salir de la habitación por los más de 20 días de competencia.
“Yo para ir a darle lactancia a Kai cada día, las veces que fuera, tendría que salir de la Villa, salir de mi burbuja e ir hasta el hotel (...) Pondría en riesgo al equipo en los Juegos Olímpicos, que es un objetivo que llevamos mucho tiempo peleando y para mi familia también creo que no es lo adecuado estar encerrados sin poder salir de la habitación”, afirmó la nadadora profesional.
Tras esta situación, Ona Carbonell decidió viajar a Tokio sola y de esta manera evitar problemas o situaciones relacionadas con el Covid-19. Sin embargo, para algunos internautas y otras personas que se han conectado con su caso, queda en el fondo una pregunta importante: ¿Existió discriminación por parte de los organizadores en Tokio?