El escándalo de Odebrecht vuelve a estar en el centro del debate luego de que el Grupo Aval y su filial Corficolombiana resultaran multados por el Departamento de Justicia y la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) por violar la ley de prácticas corruptas en el extranjero. Tema que, de paso, volvió a poner varios nombres en el paredón y el foco en el estado de esta investigación en Colombia.
De acuerdo a la decisión publicada el pasado 10 de agosto por la SEC en Estados Unidos, país donde Aval cotiza en Bolsa, Corficolombiana “sobornó a funcionarios del gobierno de Colombia para obtener una extensión del contrato. Al menos $28 millones en pagos ilícitos se pagaron con el conocimiento, aprobación y asistencia del expresidente de Corficolombiana”. Otorgándole, de paso, beneficios financieros a su grupo madre.
Más allá de la multa en sí, lo cierto es que este tema de Aval deja una serie de pistas que irían aumentando hacia arriba las responsabilidades en el caso de Odebrecht, especialmente en lo concerniente a la corrupción que habría derivado en el pago de sobornos y otras irregularidades en la Ruta del Sol. Todas esas pistas aparecieron en el acuerdo de enjuiciamiento diferido alcanzado entre Corficolombiana y la justicia de Estados Unidos.
El documento en cuestión menciona a varios personajes, algunos ya conocidos dentro de los procesos en curso por el caso Odebrecht, mientras que también dejó sobre la mesa a un misterioso “funcionario colombiano número 3”, quien podría llegar a ser un alto funcionario del entonces gobierno de Juan Manuel Santos.
A este funcionario, Corficolombiana le habría pagado una coima de 3.4 millones de dólares en 2014. Según el documento, en su momento José Elías Melo, “ejecutivo” de Corficolombiana, le habría pedido a Antonio Martorelli (representante de Odebrecht) reunirse para acordar el soborno que se le pagaría al misterioso personaje. Una reunión que, según el periodista Daniel Coronell, habría sucedido en mayo de 2014.
¿Quién es el “funcionario colombiano número 3”?
Así las cosas, se despertó una enorme incógnita nacional sobre quién es ese “funcionario colombiano número 3” que menciona la justicia de Estados Unidos. Toda vez que, según las partes involucradas, su aparición sugiere una completa novedad en cuanto podría ser una persona de alto nivel en el entonces gobierno de Juan Manuel Santos.