Han pasado 4 días desde la muerte de George Floyd a manos de Derek Chauvin, un policía de la ciudad de Mineápolis -estado de Minesota- que le asesinó en medio de un arresto, lo cual ha reavivado el debate mundial sobre el cruel racismo del que son víctimas cientos de miles de personas en Estados Unidos.
La grabación del hecho en el que Chauvin se arrodilla en el cuello de Floyd durante casi 8 minutos, impidiéndole respirar a pesar de sus constantes súplicas, llegó a millones de personas en distintos países, generando un rechazo mundial que se ha hecho visible a través de la etiqueta #BlackLivesMatter en distintas redes sociales, mientras que Mineápolis viene ardiendo entre llamas durante 3 noches consecutivas tras las violentas manifestaciones y saqueos que se produjeron, en un principio, para rechazar estos actos de racismo.
Políticos, artistas, deportistas y ciudadanía en general concuerdan con que la muerte de George Floyd debería conducir a la reconstrucción del sistema de justicia norteamericano, por uno que pueda brindar mayor bienestar y respaldo a los derechos de las comunidades afro en Estados Unidos, además de atacar directamente la brutalidad policiaca.
"Es hora de reconstruir. Reconstruir la ciudad, reconstruir nuestro sistema judicial y reconstruir la relación entre las fuerzas del orden y aquellos a quienes se les debe proteger", expresó Tim Walz, gobernador de Minesota.