A poco más de un mes de la posesión de los nuevos alcaldes y gobernadores, en Antioquia se vive un fuerte pulso relacionado con el futuro del Metro de Medellín, entre las fuerzas del gobierno saliente de Daniel Quintero, el presidente Gustavo Petro y los mandatarios electos de Medellín y la Gobernación de Antioquia, Federico Gutiérrez y Andrés Julián Rendón.
Todo tendría que ver con una especie de “jugadita” del alcalde delegado por Daniel Quintero tras su renuncia, Óscar de Jesús Hurtado Pérez, quien citó una junta extraordinaria a las 11 de la mañana del próximo 7 de diciembre para cambiar al actual gerente del Metro de Medellín, y de paso, hacer ajustes al manual de funciones del cargo. El otro citante fue el Director de Planeación de Medellín, Alejandro Muñóz Botero.
Cabe mencionar que este movimiento no es para nada rutinario, mucho menos faltando tan pocos días para la posesión de los nuevos gobiernos locales y de hecho ha llegado a ser catalogado por dirigentes políticos locales como el intento de “amarrar” a un nuevo gerente del Metro durante la alcaldía de Federico Gutiérrez. Un contraataque a última hora que no se logra explicar ni siquiera el actual gerente, Tomás Elejalde.
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De hecho, el directivo le aseguró a El Colombiano que la decisión lo tomaba “por sorpresa”, toda vez que hasta el momento estaban dedicados “a resolver problemas del día a día, enfocados en que de manera financiera, técnica y social la empresa funcione bien”. Además, sentenció que los cambios en el manual de funciones del cargo podrían traerle a la empresa graves problemas financieros a largo plazo.
Por su parte, el alcalde electo de Medellín, Federico Gutiérrez, no demoró en salir a denunciar esta situación, pidiéndole expresamente al presidente Gustavo Petro que echara para atrás sus intenciones con el Metro, pues asegura que “no tiene presentación” a un mes de que entre al cargo.
La razón de la mención explícita al presidente tiene que ver con la composición interna de la junta directiva de Medellín, que con nueve sillas, cinco son del gobierno, dos de la Alcaldía y dos de la Gobernación de Antioquia. Es decir que actualmente tendrían el poder más que suficiente para hacer cualquier cambio en el Metro de Medellín, todavía más teniendo en cuenta que de los cinco cupos del Gobierno tres son del partido Independientes (de Daniel Quintero), uno del MinHacienda y uno del Mintransporte.
Una de las críticas de fondo sobre la sorpresiva junta, no tiene que ver necesariamente con el cambio de gerente, sino con los cambios en el manual de funciones de un cargo que hasta el momento tenía una estricta rigurosidad técnica. Razón por la cual muchos están cuestionando la necesidad de actualizarlo, preguntándose si, en el peor de los casos, esto se estaría haciendo con la finalidad de adaptar los requisitos a un perfil político.