El artículo que establece penas específicas para quienes injurien o calumnien a un funcionario o exfuncionario público (así como a sus familias) y que fue convenientemente incluido a última hora en el Proyecto de Ley Anticorrupción en la Cámara de representantes, sigue siendo uno de esos casos en el que varios políticos tiran la piedra y esconden la mano. Dejando, además, a pocos representantes como César Lorduy sorteando la avalancha mediática y de rechazo ciudadano.
No obstante, en este artículo se hablará de todas las personas involucradas y que incluso hoy se han echado atrás con su posición. Para ello, antes hay que desmenuzar la primera parte: el escándalo por la inclusión de un artículo en la ponencia para segundo debate del Proyecto de Ley No. 369 de 2021 de la Cámara, liderada por el representante César Lorduy de Cambio Radical.
En su versión original, el artículo incluido establecía penas carcelarias y pecuniarias superiores para el ciudadano que injurie o calumnie a cualquier funcionario o exfuncionario público y a sus familias, contemplando sanciones mucho mayores a las ya existentes dentro del Código Penal para la injuria y calumnia de un ciudadano a otro sin distinción de ningún tipo.
A esto hay que sumarle que el nuevo artículo contemplaba que si la calumnia o injuria proviene de un representante legal o miembro de una organización comunitaria, el castigo sería la suspensión o cancelación de su personería jurídica.
En el texto finalmente aprobado, se mantuvo la pena de eliminación de la personería jurídica, mientras se lograron eliminar las sanciones carcelarias y pecuniarias gracias a algunas propuestas de sustitución. Eso, tras una votación de 73 votos negativos contra 51 a favor de eliminar el mencionado artículo del Proyecto de Ley Anticorrupción.
Se dice, entonces, que hubo un foco injusto en el nombre de César Lorduy, sin embargo esto no es del todo verídico ¿Un representante pone su nombre en una ponencia con la que no está de acuerdo? El político se ha defendido en varios medios diciendo que no es el autor, y es verdad, no lo es, pero como argumento señala que el mencionado artículo ya había sido aprobado hace dos meses en el Senado. En su lógica, sin importar la inconstitucionalidad o afectaciones a la prensa y a la libertad de expresión, tuvo que seguir la tendencia para evitar el choque en la conciliación de los textos de ambas corporaciones.
Las cosas así, aunque varios de los siguientes parlamentarios ya hayan cambiado de opinión con respecto al artículo (incluyendo a Lorduy), estos fueron los representantes que le dieron vía libre al “mico” censurador que poco y nada tiene que ver con el objeto de la ley:
Todos quieren fuero: lupa en el Senado
Si hay algo en lo que hay que darle la razón al representante Lorduy, es que toda la atención se centró en él cuando el tema es mucho más grande. El proyecto 341 de 2020 del Senado, aprobado hace meses, ancla su autoría a un grupo con mucho más poder dentro del Gobierno:
La ministra del Interior, Alicia Arango; el ministro de Justicia, Wilson Ruiz; el contralor general de la República, Carlos Felipe Córdoba; el fiscal general de la nación, Francisco Barbosa; el defensor del pueblo, Carlos Camargo; la vicepresidenta Martha Lucía Ramírez; la representante del Centro Democrático Margarita Restrepo; el conservador Juan Carlos Wills, entre muchos otros nombres que pueden ser consultados en la página del Senado (aquí).