KienyKe reconstruyó esta historia cruzando testimonios de víctimas reales (Jaime, Amparo y un declarante que aparece como Anónimo por seguridad) con una revisión de documentos, registros y reportes públicos. El objetivo es poner en fila dos relojes que, según las versiones recogidas, no siempre caminaron al mismo ritmo.
Por un lado está el reloj institucional, con toma de posesión, oficios y cambios de agente. Por el otro está el reloj humano, con inversiones, reinversiones, créditos y, finalmente, congelamientos. La sospecha, por ahora presunta, es sencilla: que en un proceso que debía contener el riesgo y proteger a los asociados, pudo existir una brecha entre lo que se ordenaba en el papel y lo que, según víctimas, seguía pasando en la práctica.
2023: el reloj humano arranca antes que el institucional
En los testimonios, la primera aguja se mueve temprano. Jaime ubica su ingreso formal y su primera inversión en marzo de 2023, con una promesa concreta.
VOZ TESTIMONIO (Jaime):
- “El 14 de marzo de 2023 ingresé formalmente a la asociación. Realicé una primera inversión por $45.000.000, con la promesa de un 6 % de interés mensual y liquidación trimestral…”
En esa misma historia aparece un detalle que ayuda a entender por qué, según su percepción, la confianza pudo sostenerse: afirma que el 3 de abril de 2023 le expidieron un “certificado de ahorro mutual”, y que eso reforzó la idea de formalidad.
16 de agosto de 2023: empieza la cronología institucional
Luego aparece el primer gran hito del reloj institucional: 16 de agosto de 2023. Según la reconstrucción interna que combina testimonios e investigación de prensa, Supersolidaria decreta toma de posesión inmediata y designa un agente especial.
Aquí conviene realizar una claridad y es que ASOMUFFAA no es una entidad estatal, es una asociación mutual que prometía altos rendimientos para las personas. Sin embargo, desde el momento en que se decreta la toma de posesión, el control administrativo, en lo operativo, se ejerce a través de una entidad del gobierno, que en este caso sería la Supersolidaria.
Esta intervención se ejecuta por medio del agente especial, quien, en practica, actúa como la mano ejecutora de la Supersolidaria.
En esa reconstrucción, el primer agente especial asociado a la toma de posesión es José Guillermo Orozco Amaya.
Acto de toma de posesión (16 de agosto de 2023).
30 de agosto de 2023: quién dirigía la entidad que intervenía
Dos semanas después aparece un dato que no debe pasarse de alto y es que el 30 de agosto de 2023, María José Navarro Muñoz asume como nueva Superintendenta de Economía Solidaria. Designada por el presidente Gustavo Petro y, el por entonces Ministro de Hacienda, Ricardo Bonilla.
Este nombramiento fue polémico, dado a que en la hoja de vida de Navarro incluye haber sido parte de la UTL de María Fernanda Carrascal entre 2022 y 2023.
¿Por qué importa en la tesis de este reportaje? Porque, según la reconstrucción interna, desde finales de 2023 en adelante se intensifica la cadena de decisiones sobre cambios de agente especial bajo esa administración. Dicho simple: cuando el caso crece, crece también la pregunta por la gobernanza de un proceso estatal que debía contener riesgos.
Noviembre y diciembre de 2023: relevo operativo y una alerta reputacional
A finales de 2023 también hay otro relevo operativo, y es que en noviembre/diciembre aparece la asignación de un nuevo agente especial, Nayib Alberto Tapia Lían.
Aquí entra un punto delicado: diversos medios han reportado la presunta existencia de notas judiciales sobre una imputación en otro caso a Nayib. Eso no equivale a condena ni prueba responsabilidad en ASOMUFFAA. Pero sí introduce, al menos en términos reputacionales, una pregunta sobre el estándar de gobernanza del proceso interventor.
2024: bajo intervención, las decisiones económicas reportadas continúan
Para 2024, los testimonios describen reuniones, afiliaciones y entradas de montos altos cuando, según los propios declarantes, la entidad ya estaba intervenida y administrada por Supersolidaria.
VOZ TESTIMONIO (Amparo):
- “…se presentaba como una entidad mutual… pues aparte de cumplir eso, estaba intervenida y administrada por la SUPERINTENDENCIA DE ECONOMÍA SOLIDARIA.”
Y fija fechas.
VOZ TESTIMONIO (Amparo):
- “El 16 de abril de 2024 nos explicó que eran inversiones con una rentabilidad del 6 % mensual y retención en la fuente del 7 %, girada a la DIAN…”
Luego, visita presencial. Y después, consignaciones.
VOZ TESTIMONIO (Amparo):
- “El 19 de junio de 2024 realizamos una visita, todo se percibía claro, serio y confiable…”
- “El 21 de junio de 2024, hicimos consignaciones por un total de $360.000.000…”
Ese es el reloj humano: abril, junio, montos altos. Y en el mismo relato aparece un factor adicional de confianza: la asociación se presentaba ligada a profesionales de Fuerzas Militares, y el testimonio afirma que también les dio “tranquilidad” que la administración estuviera en cabeza de Supersolidaria.
En paralelo, el testimonio de Jaime también describe continuidad y reinversión, incluso en fechas posteriores: diciembre de 2024 y febrero de 2025. Fechas en las que se mantenía la intervención de la Supersolidaria.
22 de octubre de 2024: el “umbral” del expediente
Aquí llega el punto más sensible del radar. El “umbral”, que es, en pocas palabras, la fecha en la que un documento enfatizaba que la entidad no podía recibir más recursos. Idealmente, desde la intervención inicial de la Supersolidaria el modelo de ASOMUFFAA debía de cambiarse y no aceptar recursos, pero esto fue el 22 de octubre de 2024 cuando se hizo explicita la indicación de que ASOMUFFAA tenia que abstenerse de aceptar recursos.
Dicho en términos simples: si en el papel se ordena frenar la recepción de recursos, lo que ocurra después deja de ser “ruido” y pasa a ser materia de verificación. Control, seguimiento y cumplimiento.