Estas elecciones han estado llenas de propuestas, algunas normales, otras frecuentes en la historia colombiana, otras arriesgadas y otras que verdaderamente rayan en lo osado. Una de estas últimas llegó este martes en el debate presidencial organizado por la Universidad Externado, donde el candidato independiente Luis Pérez manifestó que una de sus propuestas sería cambiar la bandera de Colombia para incluir en ella la figura de una hoja de marihuana.
La polémica idea fue expuesta por el exgobernador de Antioquia en medio de una ronda de preguntas sobre el cannabis medicinal, la sustitución de cultivos, legalización de la droga, aprovechamiento de la hoja de coca y otras materias relacionadas con el abordaje de las drogas en un eventual gobierno de los candidatos. Para ello, Pérez expuso ante el auditorio la que sería su versión de la bandera colombiana, que incluye una hoja verde de marihuana en la parte superior (justo en el amarillo que simboliza la abundancia y la riqueza de los suelos, así como “la soberanía, la armonía y la justicia”, según la Casa de Nariño).
“La economía verde del Cannabis va a ser la revolución de este país, hay que legalizarla en lo recreativo, en lo industrial, en los alimentos y en lo farmacéutico. Si el cannabis nos da tres millones de empleos, nosotros debemos nombrar el cannabis como la hoja nacional y yo propondría con respeto al Congreso de la República que cambiáramos la bandera”, manifestó el candidato, acto seguido mostrando una bandera modificada.
El momento no pasó desapercibido para los asistentes, desatando un enorme bullicio entre aplausos, risas y gritos. En cuanto a los demás candidatos y candidata, Gustavo Petro sonrió, al igual que John Milton Rodríguez e Ingrid Betancourt. Lejos de ello, no se le vio muy feliz a Enrique Gómez de Salvación Nacional, lo que no resulta una sorpresa ya que desde una perspectiva conservadora los símbolos patrios deben ser protegidos y respetados.
Lo cierto es que en materia de legalización de la droga y todo lo que ello embarca, así como en la finalización de la eterna y poco efectiva lucha contra las mismas, Luis Pérez destacó por su posición completamente abierta y de hecho llegó a plantear un modelo en el que se aprovecharían los ingresos de un sector emergente como el del cannabis medicinal o el recreativo (ya en el marco legal).
Uno de los puntos expuestos por el exgobernador, por ejemplo, fue que en Colombia se ha “fracasado con el el glifosato, (que) pareciera ser más un abono”, refiriéndose a la fallida estrategia contra los cultivos ilícitos que al momento ha llevado al país a estar por encima de las 240 mil hectáreas de coca, según Estados Unidos.
“Las 200 mil hectáreas que están sembradas en coca, las vamos a sembrar en cannabis de todo tipo: industrial, medicinal, recreativo y de alimentos. Esa es una economía que en el mundo tiene 350 mil millones de dólares. El mundo entero va a empezar a luchar por esa economía, por lo tanto si en Colombia sembramos cannabis donde hay coca, vamos a generar 17 empleos por hectárea”, precisó el candidato, señalando que solo así se logrará el fin de la guerra en el país.