Son muchos los temas de gran envergadura social que han pasado por el filtro de la Corte Constitucional. Solo este año, por ejemplo, este tribunal ha enfrentado decisiones importantes sobre si aceptar o no la cadena perpetua, la eutanasia y, ahora, el aborto legal. Una práctica que desde este jueves ha dado lugar a un fuerte debate, en vísperas de un pronunciamiento de los magistrados.
El revuelo es causado por el inicio de revisión por parte de la Corte Constitucional de una ponencia del magistrado Alberto Rojas, que aboga por la despenalización del aborto desde un abordaje en principio innovador que considera que el planteamiento del delito es discriminatorio con la mujer.
En la agenda del día de la Corte, registra entonces la discusión del expediente D-13856, correspondiente a la mencionada ponencia, que acusa al artículo 122 de la ley 599 del 2000, en el que se señala que “la mujer que causare su aborto o permitiere que otro se lo cause, incurrirá en prisión de uno (1) a tres (3) años”.
En el texto de dicho artículo también se menciona la responsabilidad, en igual relación, de la persona que “con consentimiento de la mujer” realice el aborto; así como también se mencionan las tres causales que desde 2006 la Corte avaló para la realización de esta práctica: malformación del feto que haga inviable su vida, cuando la salud de la madre se ponga en peligro con el embarazo o cuando este sea fruto de violación o cualquier tipo de práctica no consentida.
En términos generales, lo que Rojas pide es despenalizar el aborto puesto que considera que existe desigualdad en la forma en la que se aborda dicho delito, ya que según como se plantea en el artículo 122, solo la mujer es perseguida y criminalizada por este procedimiento. Siendo un caso realmente atípico, ya que no es muy común que un delito discrimine por género a quien lo cometa.
De acuerdo con El Espectador, medio que asegura tener en su poder la ponencia del magistrado Rojas, lo anterior buscaría proteger los derechos sexuales y reproductivos de la mujer, así como su salud y libre desarrollo de la personalidad. Esto, pues en el lado contrario los hombres tienen libre acceso a distintas prácticas relacionadas con su sexualidad, mientras a la mujer se le carga con responsabilidades excesivas y se le criminaliza.
Lo cierto es, que el discurso de Rojas está en línea con varias organizaciones de Derechos Humanos, como es el caso del Centro de Derechos Reproductivos, cuya directora regional, Catalina Martínez Coral, se tomó el tiempo de explicar este enfoque a través de Twitter.
En primera instancia, Coral señala que una de las principales causas para abolir el delito del aborto es que resulta ineficaz, en cuanto “no disuade a las mujeres de buscar un aborto, pero si las empuja a buscar abortos clandestinos”.
Un segundo punto, tiene que ver con las tres causales bajo las cuales está permitido el aborto y su baja incidencia en la reducción de las denuncias contra mujeres por este hecho. Un tema en el que además juegan en su contra todo tipo de discursos morales, éticos y religiosos, que muchas veces desconocen de tajo las condiciones de la ley.