Bastante caro le salió al gobierno de Gustavo Petro romper su coalición con los partidos políticos tradicionales. Al menos así lo deja ver la reciente derrota de la reforma laboral que se tramitaba al interior del Congreso y que por falta de tiempos y apoyos no logró tan siquiera superar su primer debate. Aunque se convocaron sesiones extraordinarias, ni ésta ni las reformas en materia de salud y trabajo serán debatidas.
Así lo dio a conocer el gobierno por medio del decreto por el cual oficialmente convocó al Senado de la República y la Cámara de Representantes a debatir previo al inicio del segundo periodo legislativo el próximo 20 de julio.
De hecho, las sesiones extras solo se desarrollarán durante 3 días, el 22,23 y 24 de junio. Días en los que el gobierno busca avanzar en el trámite de la adición presupuestal por $16,9 billones de pesos para inversión en infraestructura, principalmente vías y vivienda. Así mismo, se discutirá un proyecto de ley liderado por el Ministerio del Interior que busca dar claridad respecto al número de diputados que serán elegidos por departamento en las próximas elecciones regionales. Un tema que pese a la premura del tiempo sigue sin tener las reglas establecidas.