El presidente de Argentina, Javier Milei, volvió a poner en el centro de la agenda internacional la disputa por la soberanía de las islas Malvinas, administradas por Reino Unido y reclamadas históricamente por Buenos Aires. En un discurso público emitido este jueves 3 de septiembre, el mandatario endureció su discurso y anunció nuevas medidas políticas, económicas y diplomáticas para fortalecer la posición argentina.
“Las Malvinas son argentinas, por historia y por derecho”, afirmó Milei, quien sostuvo que la recuperación del ejercicio pleno de la soberanía constituye un objetivo “permanente e irrenunciable” para Argentina. El presidente aseguró que su estrategia seguirá las vías diplomáticas y legales, pero advirtió que cualquier avance adicional sobre los recursos del archipiélago será considerado una afectación a la seguridad nacional argentina.
El reclamo se refiere también a las islas Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes. La Organización de las Naciones Unidas reconoce la existencia de una disputa de soberanía entre Argentina y Reino Unido y ha instado históricamente a las partes a buscar una solución negociada y pacífica.
Las declaraciones de Milei coinciden con señales ambiguas de Donald Trump sobre la postura de Estados Unidos frente a las Malvinas. Aunque Washington reconoce la administración británica, históricamente ha evitado tomar partido sobre la soberanía.
Trump dijo recientemente en una rueda de prensa que revisa “todas las posiciones”, pero no anunció ningún cambio oficial. También evitó confirmar si Estados Unidos respaldaría a Reino Unido ante un eventual conflicto con Argentina. Milei interpretó esas declaraciones como una señal favorable y habló de “vientos de cambio” para el reclamo argentino.
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Reino Unido rechaza las declaraciones de Milei
La respuesta desde Londres no tardó. El ministro de Defensa británico, Wes Streeting, aseguró este viernes que la posición del Reino Unido sobre las islas permanece intacta.
Streeting sostuvo que el compromiso británico con las Malvinas es “absoluto e inamovible” y afirmó que las declaraciones de Milei dicen más sobre la política interna argentina que sobre la situación del archipiélago.
“El territorio es británico porque los habitantes de las Falklands eligen ser británicos”, señaló el funcionario, reiterando uno de los principales argumentos utilizados por Londres para defender su posición: el derecho de autodeterminación de los habitantes de las islas.