En medio del debate nacional sobre la reforma laboral revivida por el Gobierno, la agremiación Aliadas, que reúne a más de 30 organizaciones del sector productivo colombiano, expresó sus preocupaciones sobre el contenido y el trámite de la iniciativa. En entrevista con KienyKe.com, María Claudia Lacouture, vocera de la agremiación, señaló que tal como está planteada actualmente, la reforma representa riesgos importantes para la estabilidad económica, la generación de empleo y la confianza empresarial.
“Tal como está planteada, la reforma laboral genera múltiples riesgos: desincentiva la contratación formal, aumenta las cargas para las empresas, limita las opciones para los jóvenes y deja por fuera a más del 58% de los trabajadores que hoy están en la informalidad”, afirmó Lacouture. Si bien reconocen la necesidad de una transformación del marco laboral, desde Aliadas insisten en que esta debe construirse de manera rigurosa y legítima en el Congreso.
Uno de los puntos que más inquieta a la agremiación es la posibilidad de que el Gobierno insista en tramitar la reforma laboral a través de una consulta popular. Para Aliadas, esa vía no solo es inadecuada, sino que puede debilitar principios fundamentales del Estado de derecho. “En Colombia, el pueblo no legisla directamente. La Constitución asigna la facultad de hacer leyes exclusivamente al Congreso, como pilar del equilibrio de las ramas del poder público en la democracia. El pueblo participa, propone y opina, pero no legisla. Una reforma tramitada por fuera del Congreso debilita ese principio y puede generar ambigüedades y medidas poco aplicables”, puntualizó la vocera.
Aliadas reconoce que la consulta popular es un mecanismo legítimo de participación, pero considera que en este caso genera incertidumbre. “Abrir caminos paralelos al Congreso solo genera confusión y podría representar costos innecesarios en un momento fiscalmente sensible. Sin una discusión técnica, jurídica y económica adecuada, se debilita la previsibilidad del entorno. Eso genera desconfianza, frena decisiones de inversión y limita la capacidad de planificación de las empresas”, advirtió Lacouture.