El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha lanzado duras críticas contra su gabinete ministerial, expresando sentirse traicionado por la falta de resultados tangibles, especialmente en regiones históricamente marginadas como el Chocó. Durante una extensa reunión con sus ministros, que se prolongó hasta la medianoche del martes, el mandatario no ocultó su frustración, asegurando que no puede continuar con un equipo que, a su juicio, “traiciona al presidente todo el tiempo”.
En su intervención, Petro citó al departamento del Chocó como un ejemplo del incumplimiento de su programa de gobierno. “¿Por qué me tienen al Chocó así, abandonado, como si ustedes fuesen Duque o el gobierno de la oligarquía?”, cuestionó con dureza, refiriéndose al expresidente Iván Duque y a anteriores administraciones. Para Petro, la situación en esta región del oeste del país, una de las más pobres y olvidadas de Colombia, demuestra que su gabinete no está ejecutando con eficacia las políticas sociales y de infraestructura que prometió su gobierno.
Desde que asumió la presidencia el 7 de agosto de 2022, Gustavo Petro ha realizado más de 50 cambios en su gabinete, una cifra inusualmente alta que refleja una profunda inestabilidad dentro de su administración. No es la primera vez que el presidente hace señalamientos públicos a sus ministros, pero esta vez la acusación de “traición” marcó un punto álgido en su discurso.
Críticas al Ministerio de Transporte y tecnocracia
Uno de los señalamientos más fuertes fue dirigido al Ministerio de Transporte. Petro denunció que la entidad ha actuado en contra de los intereses de su gobierno, considerando como “gasto social” la inversión en carreteras, una postura que considera errada y que habría llevado a la salida de la exministra María Constanza García. “Los tecnócratas dominan a los ministros”, afirmó, sugiriendo que existen fuerzas internas que sabotean su programa de transformación social y económica.
El mandatario también denunció que hay funcionarios dentro del gobierno que, de forma premeditada, habrían sido nombrados con la intención de “destruir el programa de gobierno”, una acusación que pone en entredicho el proceso de selección de altos cargos en su administración.