Un grupo de víctimas que aglomera madres, padres y hermanos entregó un informe a la Sala de Reconocimiento de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), en el que relataron los casos de reclutamiento de niños por parte de la guerrilla de las Farc, que aún continúan desaparecidos.
La entrega del informe se realizó de manera virtual en medio de la conmemoración del Día de las Manos Rojas, en el que participaron varios familiares de niños reclutados y desaparecidos, con el apoyo de la Coalición contra la vinculación de niños, niñas y jóvenes al conflicto armado en Colombia (COALICO).
Ese día recuerda la entrada en vigor del Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño relativo a la participación de los niños en los conflictos armados.
El informe recoge testimonios de familiares de nueve víctimas, niños, niñas y adolescentes, quienes habrían sido reclutados por la extinta guerrilla de las Farc-EP en diferentes regiones del país y no se conoce su paradero.
Sus historias fueron contadas por sus madres, padres, hermanas y hermanos, que están en proceso de acreditación como víctimas en el Caso 07 de la JEP, sobre reclutamiento y utilización de niños y niñas en el marco del conflicto armado colombiano.
Uno de ellos fue Pedro, hermano de Carlos (nombres protegidos), un joven indígena que fue reclutado siendo un niño al sur del país. “Queremos encontrar a nuestro hermano, aunque sean los restos, para poder sepultarlo dignamente”, afirmó, y manifestó su preocupación por la persistencia del reclutamiento del país: “Los grupos están aprovechando este momento de pobreza para llevarse a los niños y nosotros estamos en el medio… No sé manejar un arma pero perdí un hermano. No sé manejar un arma pero tuve que salir desplazado. No sé manejar un arma pero tuve mucho miedo”, dijo a los magistrados de la JEP.
La recién posesionada magistrada Lily Rueda, de la Sala de Reconocimiento de la JEP y relatora del Caso 07 de reclutamiento forzado, expresó gratitud a las víctimas que entregaron el documento y exaltó la labor como “generosa, pero firme y exigente”, pues el informe además detalla las secuelas de las familias después del reclutamiento y la desaparición de un niño.