El caso de Zulma Guzmán no deja de crecer y, con cada nuevo detalle, la historia se vuelve más inquietante. Lo que comenzó como un hecho trágico hoy empieza a dibujar un patrón que las autoridades no pueden ignorar, el de envíos dirigidos, productos adulterados y víctimas que, en cuestión de minutos, colapsan tras consumir lo que parecía un simple regalo.
La más reciente revelación apunta a un nuevo episodio ocurrido el 8 de enero de 2025, cuando un paquete con chocolates habría llegado a manos de Elvira María Restrepo, cuñada de Guzmán. Nada parecía fuera de lo normal hasta que, tras consumirlos, la mujer se desmayó. La escena, según lo conocido, fue similar a la de otros casos, solo que esta vez hubo tiempo, fue trasladada a un centro médico y logró sobrevivir.
Ese detalle, el de haber sobrevivido, es lo que hoy permite reconstruir una historia que, de otro modo, habría pasado desapercibida.
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Pero lo más perturbador no es solo el hecho, sino la forma en que se repite. El envío, según la información revelada, habría sido coordinado nuevamente por Zenaida Pava, el mismo nombre que aparece en el caso de los chocolates envenenados que terminaron con la vida de dos menores de edad en la vivienda de Juan de Bedout. La coincidencia deja de ser casual cuando el método es el mismo, un producto aparentemente inofensivo, enviado como detalle, que termina convirtiéndose en un arma.