En una carta enviada el pasado 30 de septiembre a la Jurisdicción Especial para la Paz, miembros del antiguo Secretariado de las Farc, hoy reincorporados a la vida civil, reconocieron el magnicidio de Álvaro Gómez Hurtado y otros cinco crímenes de personajes emblemáticos.
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La misiva fue dada a conocer este sábado 3 de octubre por parte de la presidenta de la JEP Patricia Linares, quien aseguró que la comunicación estaba firmada por Julián Gallo Cubillos (Carlos Antonio Lozada), Pastor Lisandro Alape Lascarro y Pablo Catatumbo Torres Victoria, y sus abogados.
En la carta, los firmantes que conformaron el antiguo Secretariado de las Farc, se comprometieron a aportar verdad, esclarecer los hechos ocurridos y asumir tempranamente la responsabilidad de cinco homicidios de personajes públicos.
1. Homicidio de Álvaro Gómez Hurtado, ocurrido el 2 de noviembre de 1995. Este magnicidio no ha sido esclarecido y los condenados presentan serias dudas respecto a su culpabilidad, tanto que la familia del ex político conservador ha asumido su defensa. En las últimas semanas, la exsenadora Piedad Córdoba aseguró tener información de los responsables del homicidio y fue citada por la Fiscalía para conocer la verdad que ella pueda aportar al caso.
2. Homicidio de Hernando Pizarro León-Gómez, quien fue baleado el 25 de febrero de 1995, en Bogotá. Él, hermano de Carlos Pizarro, había sido miembro de un grupo disidente de las Farc, conocido como el frente Ricardo Franco que ejecutó la masacre de más de 120 personas en Tacueyó, junto a Fedor Rey, alias Javier Delgado.
3. Homicidio de José Fedor Rey, alias “Javier Delgado” y conocido como el Monstruo de los Andes, fue encontrado asfixiado por un cable en su celda de la cárcel de Palmira el 30 de junio de 2002. Aunque había pertenecido a las Farc, fue un enemigo acérrimo del grupo guerrillero tras su disidencia, debido a que ejecutó una masacre de sus propios compañeros en Tacueyó, que dejó, según la condena, más de 164 muertos. El Secretariado de las Farc lo consideraba un miembro de los grupos contrarrevolucionarios e incluso lo acusaba de ser agente de la CIA.