Para las 8:00 de la mañana de este sábado 10 de octubre está programada la audiencia para definir si el expresidente Álvaro Uribe queda en libertad o no en medio del proceso penal que cursa en su contra por presunto soborno y fraude procesal.
La jueza 30 de garantías deberá tomar una decisión de fondo tras analizar los argumentos que fueron presentados el pasado jueves 8 de octubre por la defensa del exmandatario, la Fiscalía, las víctimas y el Ministerio Público luego de que la Sala Plena de la Corte Suprema de Justicia ratificara su competencia para resolver este tipo de solicitudes.
Además, deberá definir en qué etapa procesal quedará la investigación por presunta manipulación de testigos con base a las reglas de juego de la Ley 906 de 2004, es decir, el sistema penal acusatorio, ahora que el expediente está en manos del ente acusador.
El abogado Jaime Granados, quien lidera la defensa del expresidente Álvaro Uribe, pidió su libertad tras sustentar el porqué no es equiparable la indagatoria que se hizo hace un año ante la Corte Suprema con una audiencia de formulación de imputación, que es la diligencia judicial que se hace antes de imponer una medida de aseguramiento a un procesado.
Argumentó que, bajo la Ley 906 de 2004, es a la Fiscalía a la que le corresponde pedir que un ciudadano sea privado de la libertad y es un juez de control de garantías quien debe resolver la solicitud teniendo en cuenta unos requisitos legales.
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"Aquí no ha habido una imputación y no ha habido tampoco una imposición de medida privativa por un juez de control de garantías. Por lo tanto, el ciudadano Uribe Vélez no puede estar privado de su libertad", sustentó.
Según dijo Granados, el momento procesal en el que debe quedar la investigación por presunta manipulación de testigos es en la etapa de indagación que establece la Ley 906 de 2004.
Fiscalía y Procuraduría pidieron libertad
La Fiscalía y la Procuraduría coincidieron en que el expresidente Álvaro Uribe Vélez debe quedar en libertad. El fiscal Gabriel Jaimes, quien tiene en sus manos la investigación, manifestó que, a su juicio, la indagación que se realizó no puede ser equivalente a una formulación de imputación de cargos.
Aseguró que se vulneraría el principio del debido proceso si se avanzara el procedimiento en el mismo estanco procesal. "Si hiciéramos ese traslado automático de etapas procesales, de la indagatoria a la imputación, dejaríamos huérfano el proceso", señaló.
A pesar de esto, indicó que el proceso "no iniciaría desde cero". "La gran cantidad de pruebas no se desestiman, sino que se han convertido en elementos materiales probatorios que serán revisados a la luz de las reglas de cadena de custodia para ser valorados legalmente de cara a una posible formulación de imputación", explicó.