Campesinos, Militares del Ejército Nacional, niños y personas que viven en sitios zonas rurales cercanas al conflicto armando han sido víctimas de estas minas antipersonal. Colombia fue el segundo país a nivel mundial, solo detrás de Afganistán, con más víctimas por estos explosivos.
Historias llenas de valentía y esperanza por volver a retomar sus vidas, donde la falta de oportunidades suele ser la lucha del día a día.
Desde sus inicios hasta el presente conflicto armado en Colombia, las minas antipersonales siguen siendo una de las principales causa de muerte y lesiones en la Fuerza pública.