La defensa colombiana Daniela Caracas, internacional con su selección y campeona de la Copa Libertadores femenina con el Atlético Huila de su país en 2018, se ha convertido en involuntaria protagonista en la Liga española por una escena que recordó a la vivida tres décadas atrás por su compatriota Carlos Valderrama.
De 27 años, 1,67 metros de altura y un físico poderoso, la jugadora nacida en Cali, que debutó en el Huila de su país y de ahí pasó a la Liga F (primero el Logroño y desde 2021 el Espanyol), el nombre de Daniela Caracas ha pasado a ocupar espacio en medios deportivos y muchos comentarios en redes sociales a raíz de una desafortunada jugada en la que fue la víctima, como en 1991 lo fuera el 'Pibe'.
Este domingo, en el marco del partido de la decimoctava jornada de la Liga femenina de España que el conjunto blanquiazul disputaba en casa contra el Barcelona, líder de la competición, la futbolista azulgrana María Pilar León tocó las partes íntimas de Caracas.
Pese a que inicialmente el asunto no trascendió, un comunicado del Espanyol encendió las alarmas y las imágenes de televisión del partido confirmaron lo que el club denunciaba: que 'Mapi' León había hecho un tocamiento "inaceptable", un gesto "que vulnera la intimidad" de la colombiana.
Según puede verse en las imágenes, un video que se hizo viral en las redes sociales, en un típico forcejeo de este deporte en el que dos futbolistas buscan la mejor posición, León encara a Caracas, le dice una frase y, posteriormente, lanza su mano hacia las partes íntimas de la caleña.
Valderrama y la "broma" de Míchel
En septiembre de 1991, en una época en que no existía Internet ni mucho menos las redes sociales, el entonces centrocampista del Real Madrid -hoy entrenador del Al-Qadisiyah saudí- José Miguel González "Michel" tocó de forma reiterada los genitales al colombiano Carlos Valderrama, que en aquella época jugaba en el Real Valladolid.
La imagen del asombrado 'Pibe' mirando a su rival dio la vuelta al mundo y, pese a lo desafortunado del gesto, éste se hizo icónico. Tan es así que la estatua erigida en honor de Valderrama es el objetivo de muchos turistas que visitan Santa Marta, su ciudad natal.
Llegan, ascienden al pedestal y elevan su mano para tocar las "partes naturales" -como las llamó el entonces juez único del Comité de Competición, José Javier Forcén, al incoar expediente al madridista- de la estatua.
Míchel se defendió argumentando que "fue una broma que algunos se ve que no entienden", algo en lo que abundó uno de sus entonces compañeros, Manuel Sanchís, quien señaló que "no son más que bromas normales que se gastan los jugadores en el mundo del fútbol".