La final de la Copa América entre Colombia y Argentina, además del plano deportivo en el que logró imponerse la albiceleste 1-0, estuvo marcada por profundas polémicas por el comportamiento de numerosos hinchas colombianos y argentinos que hicieron caótica la organización del evento. Siendo el caso más escandaloso la pelea del director de la Federación Colombiana de Fútbol (FCF), Ramón Jesurún y su hijo Ramón Jamil Jesurún.
El caos fue tal que incluso se dieron numerosas detenciones, peleas campales y el partido se tuvo que postergar una hora y media de lo que se tenía inicialmente planeado. Algo bastante irregular en este tipo de organizaciones, generalmente planificadas por meses sobre todo en lo que tiene que ver con las medidas de seguridad.
Después de esto, el protagonismo se lo llevó el cruce de culpas entre la Conmebol y el Hard Rock Stadium, en medio de las profundas críticas por una organización que incluso tuvo problemas para el ingreso de las familias de los jugadores y directivos. Sin anotar que llegaron a darse varios casos de personas que gastaron miles de dólares en boletas y no pudieron si quiera ingresar al estadio.
Sin embargo, como se mencionó anteriormente, el caso más escandaloso por lo menos en Colombia fue el de Ramón Jesurún y su hijo, quienes terminaron detenidos luego de unos confusos hechos en los que habrían golpeado a uno de los oficiales de seguridad del estadio. O por lo menos así rezan los cargos que enfrentan por “Battery on specified officer”.
Cabe recordar que Jesurún padre tuvo que pagar unos 2 mil dólares de fianza para quedar libre y mil dólares más para su hijo. De acuerdo con dicho cargo, dependiendo de si los encuentran culpables y de la gravedad que pueda demostrar la Fiscalía, la sanción podría ir desde una multa mínima de dos mil dólares y máxima de 10 mil, sumada a la posibilidad de penas de prisión o libertad condicional de hasta un año en el peor de los casos.