Este lunes 26 de agosto un juez en Miami desestimó los cargos de agresión física que se habían presentado contra el presidente de la Federación Colombiana de Fútbol (FCF), Ramón Jesurún, y su hijo Ramón Jamil.
Los cargos surgieron tras un altercado ocurrido en el Centro Correccional Turner Guilford Knight en el Condado de Miami-Dade, que siguió a la final de la Copa América entre Colombia y Argentina en el Hard Rock Stadium.
El altercado que llevó al arresto de Jesurún y su hijo se desencadenó cuando, según la versión del directivo, un guardia de seguridad desconoció una credencial que les otorgaba acceso total al estadio.
El altercado físico se produjo después de que Jesurún alegara que fue empujado por el guardia, lo que provocó una intervención de varios agentes de seguridad y su posterior detención. Después de su arresto, tanto Ramón Jesurún como su hijo fueron liberados bajo fianza.
A su salida del centro correccional, Ramón Jamil expresó su descontento con el tratamiento mediático del incidente.
En declaraciones a la prensa, Jamil criticó la cobertura del suceso y prometió una declaración oficial en el futuro. "Muy injusto. Por lo poco que he escuchado, han echado la historia como no es. Al fin y al cabo somos humanos, a cualquiera nos puede pasar esto, y bueno, ya nos manifestaremos de manera oficial", afirmó Jamil.
Ramón Jesurún, por su parte, defendió su comportamiento durante el incidente. El presidente de la FCF insistió en que las imágenes de video disponibles respaldarían su versión de los hechos. Según Jesurún, su acceso al estadio estaba debidamente autorizado y la reacción del guardia fue desproporcionada.