En un video presentado ante la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), exintegrantes del último secretariado de las extintas Farc-EP reconocieron su responsabilidad por el reclutamiento y utilización de niñas y niños durante el conflicto armado y pidieron perdón a las víctimas y a la sociedad.
El pronunciamiento fue conocido este 2 de marzo de 2026 en el marco del Caso 07, que investiga estos crímenes. Los comparecientes —Rodrigo Londoño, Pastor Alape, Milton de Jesús Toncel, Jaime Parra y Julián Gallo— fueron llamados a reconocer su máxima responsabilidad por cinco patrones macrocriminales relacionados con el reclutamiento de menores y violencias cometidas en su contra.
En su declaración, aceptaron no solo el reclutamiento, incluso de menores de 15 años, sino también los malos tratos, torturas, homicidios, violencias sexuales, reproductivas y basadas en prejuicio que ocurrieron al interior de la organización. Además, expresaron su disposición a avanzar en encuentros restaurativos con las víctimas.
La dimensión de los crímenes
La Sala de Reconocimiento documentó que estos hechos ocurrieron de manera masiva y sistemática entre 1971 y 2016, con un universo estimado de 18.677 víctimas. De ese total, el Caso 07 cuenta actualmente con más de 11.000 víctimas acreditadas, entre ellas 2.000 víctimas individuales y 9.027 víctimas étnicas agrupadas en seis colectivos.
Entre estos se encuentran los pueblos indígenas Koreguaje, Hitnü, Barí, Sikuani y Cubeo, así como el pueblo afrocolombiano representado por Consafro. Según la JEP, en estos casos las violencias no solo afectaron a las personas reclutadas, sino que agravaron el riesgo de extinción física y cultural de las comunidades.