Después de la declaración de un virus como pandemia inician protocolos para atender esta situación. La Organización Mundial de la Salud (OMS) cuenta con fases de alerta para determinar que un virus sea una pandemia; posteriormente inicia con las medidas principales en cada una de ellas.
Fase 1. No se ha notificado que un virus circula entre los animales y que causa infecciones humanas.
Fase 2. Se conoce que el virus que circula entre animales domésticos o silvestres ha causado infección humana, por lo que se puede considerar como una posible amenaza.
Fase 3. El virus ha causado casos pequeños en personas pero no hay transmisión entre ellas. Aunque en algunos casos puede darse transmisión limitada, pero esto no indica que el virus haya adquirido un nivel para causar una pandemia.
Fase 4. Se ha comprobado la transmisión del virus entre personas y es capaz de causar “brotes a nivel de la comunidad”. Esta fase indica un aumento significativo del riesgo de la pandemia sin que esta sea necesariamente inevitable.
Fase 5. La propagación del virus ha llegado a al menos dos países de una región. Esta es una señal fuerte de que una pandemia “está en marcha”.
Fase 6. Fase pandémica. Se caracteriza por brotes a escala de la comunidad en distintos países.
En síntesis, las fases 1,2 y 3 son de probabilidad incierta de pandemia, la fase 4 es media alta, la fase 5 es alta a cierta, y finalmente, la fase 6 es pandemia en curso.
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Medidas recomendadas
La OMS determinó las medidas antes, durante y después de una pandemia. Estas están agrupadas por fases pandémicas y por cinco componentes de preparación y respuesta.
- Planificación y organización. La meta es lograr liderazgo y coordinación intersectoriales.
- Seguimiento y evaluación de la situación. Se vigila la actividad pandémica, sus características y se evalúa la eficacia de las medidas de respuesta.
- Reducción de la propagación de la enfermedad. En esta se trabajan tres variables: