En Barranquilla se ha generado una polémica por la modificación de un decreto que, desde el 2010, estipula que en la ciudad se debe cobrar un impuesto a todas las personas que, por medio de combustibles fósiles, generen energía.
La modificación, en este caso, implicaría que las personas que generan su propia energía de manera renovable, por medio de herramientas como los paneles solares y la energía eólica, deberán comenzar a pagar este impuesto que podría superar los cinco millones de pesos.
Este decreto, además, no cuenta con distinción de estratos sociales, por lo que, presuntamente, si se aplicará a la ciudadanía, desde estrato uno hasta el seis, deberían pagar el mismo valor al gobierno municipal de Barranquilla.
Cuando se conoció este cambio, Jaime Pumarejo, alcalde de Barranquilla, aseguró que la nueva medida no aplicaría para las personas que en su residencia generen su propia energía por medio de paneles solares. Inclusive, recalcó que bajo su administración él ha incentivado e instalado cientos de paneles en barrios marginales.
En Barranquilla ni se cobra, ni se cobrará impuesto a hogares por utilizar paneles solares o energías renovables. Al contrario, somos quienes más las hemos instalado y promovido. Además, seguimos esperando visto bueno para construir primer parque eólico costa afuera