La fe y la arquitectura se entrelazan en Medellín para crear entre sus montañas un paisaje espiritual único con templos que son testimonio de la profunda religiosidad de sus habitantes y que reflejan la riqueza cultural y artística de la ciudad.
Desde la Catedral Basílica Metropolitana y las llamativas torres de la Parroquia de Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, hasta las sencillas capillas de barrio, cada iglesia está atravesada por una historia sobre la identidad religiosa de Medellín y el departamento de Antioquia, del cual es capital.
Para la arquitecta Rosario Vargas, vinculada hace una década a la Arquidiócesis de Medellín, esta urbe puede ser contada a través de sus iglesias, construidas por la comunidad como centros de oración, reunión y celebración.
"Medellín es una ciudad que se tejió con la fe", expresa a EFE Vargas, asesora de la delegación para construcciones y reformas litúrgicas de los templos.
Vargas considera que en Medellín hay al menos un templo por cada estilo arquitectónico en el que incluso los materiales hacen parte de esa historia urbana.
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Según la Alcaldía de Medellín, de las 232 edificaciones religiosas que tiene la ciudad, 20 son bienes de interés cultural, como la Catedral Basílica Metropolitana, construida con más de 1,1 millones de ladrillos de barro cocido y considerada la iglesia más grande del mundo hecha con este material.
"Es muy poético que esté hecha de adobe cocido; la catedral se parece a las casas de la ciudad, aunque tenga una forma que corresponde a un estilo foráneo neorrománico", comenta la experta, quien destaca el interés que despierta en los turistas este templo construido entre 1890 y 1931.
"Hay muchas personas con interés en el tema eclesiástico que viajan a Medellín solamente a conocer la catedral", detalla Vargas sobre este templo que además conserva el órgano más grande del país.