Un bebé llamado Elián de un año y ocho meses de edad, se fue gateando por su cuenta hasta el balcón y se apolló sobre una reja. Esta lamentablemente cedió y el menor terminó por caer al vacío cuando se encontraba bajo la supervisión de su madre.
Sin embargo, cuando todos esperaban lo peor, encontraron a Elián en el suelo con un ‘chichón’ en su cabeza, pero sin fracturas ni heridas de gravedad en su cuerpo. El hecho es considerado como un milagro de Dios o una intervención divina, pues no se explican cómo sobrevivió a tal caída.
El hecho ocurrió en la urbanización Portón de Soledad ubicado en la calle 63 con carrera 14 en el Área Metropolitana de Barranquilla. Los vecinos rápidamente lo socorrieron para llevarlo al hospital más cercano. Cuando iban en el carro no habían pasado cinco minutos cuando el bebé Elián despertó y comenzó a llorar.
Aunque se encuentra en delicado estado de salud, Elián amortiguó el impacto al caer sobre un jardín. El menor fue trasladado con urgencia al Hospital Universidad del Norte, donde se recupera con pronóstico reservado. Según los últimos informes, el paciente se encuentra estable pero bajo supervisión médica permanente.