Más de 100 animales silvestres víctimas del tráfico ilegal regresaron a su hábitat natural en la Reserva Natural Yurumí, ubicada en el municipio de Puerto López, Meta, en una jornada que reunió a autoridades ambientales, organismos de seguridad y expertos en conservación.
Entre las especies liberadas se encuentran 57 morrocoyes patirojo, la especie más numerosa del proceso, además de loros reales, iguanas verdes, tortugas terecay, una tortuga matamata y serpientes como la boa constrictor, animales que habían sido rescatados tras ser capturados ilegalmente o mantenidos en cautiverio como mascotas.
La liberación fue posible gracias al trabajo conjunto entre la Gobernación del Meta, Cormacarena, la Corporación Autónoma Regional de Cundinamarca y la Secretaría Distrital de Ambiente de Bogotá, entidades que adelantaron los procesos de rescate, rehabilitación y traslado de las especies hasta este espacio natural de la Orinoquia.
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Un santuario para devolver la fauna a su hogar
La jornada se llevó a cabo en la Reserva Natural Yurumí, un territorio de cerca de 800 hectáreas dedicado a la conservación de la biodiversidad, que se ha consolidado como uno de los principales escenarios del país para la liberación y reintroducción de fauna silvestre.
Con el paso de los años, este espacio se ha convertido en un punto clave para la recuperación de especies rescatadas del tráfico ilegal. De acuerdo con los registros del lugar, más de 2.000 animales han sido liberados allí, fortaleciendo los procesos de restauración de los ecosistemas de la Orinoquia.
Una segunda oportunidad para especies víctimas del cautiverio
Durante el acto de liberación, la gobernadora del Meta, Rafaela Cortés Zambrano, destacó el significado de devolver estos animales a su entorno natural.