¿Quién es Rafaela Cortés, la presidenta de la Federación Nacional de Departamentos?
Por Adriana Bernal
Mientras Colombia avanza hacia una nueva etapa política, una de las voces regionales que más protagonismo ha ganado en los últimos meses es la de Rafaela Cortés, gobernadora del Meta y actual presidenta de la Federación Nacional de Departamentos.
Su llegada a la presidencia de la Federación la convirtió en la vocera de los 32 gobernadores del país, una responsabilidad que la ubica en el centro de las discusiones sobre seguridad, desarrollo regional, infraestructura, descentralización y relación entre el Gobierno Nacional y los territorios.
Abogada de profesión y con una larga trayectoria en el sector público, Cortés ha construido un liderazgo caracterizado por la cercanía con las regiones, la capacidad de gestión y una visión enfocada en resultados. Desde que asumió la Gobernación del Meta ha impulsado proyectos estratégicos en infraestructura, salud, conectividad y competitividad, con el objetivo de consolidar al departamento como uno de los principales motores económicos del país.
Entre las apuestas más importantes de su administración se encuentran la gestión para avanzar hacia un aeropuerto internacional para el Meta, el fortalecimiento de la infraestructura hospitalaria regional, la ejecución de proyectos de conectividad vial y la promoción del departamento como un destino turístico y agroindustrial de talla nacional e internacional.
Su visión parte de una premisa sencilla: el desarrollo de las regiones no puede depender únicamente de las decisiones que se toman desde Bogotá. Por eso ha insistido en la necesidad de fortalecer la articulación entre el Gobierno Nacional, las gobernaciones y los municipios, una posición que hoy defiende desde la Federación Nacional de Departamentos.
Durante su gestión, el Meta ha buscado consolidar una transición económica que complemente la actividad de hidrocarburos con sectores como la agroindustria, el turismo, la logística y la inversión privada. Para Cortés, la competitividad regional depende de tres factores fundamentales: infraestructura, seguridad y generación de empleo.