El más reciente de ellos fue Juvenal Ballén Gómez, quien fue ultimado a tiros en el casco urbano de Saravena, Arauca el pasado domingo: “una terrible noticia, el firmante de paz Juvenal Ballén Gómez fue asesinado en Saravena, Arauca. El primer exguerrillero asesinado en 2022 y ocurrió en el departamento más militarizado del país. Solución es implementar el Acuerdo de Paz, no militarizar el país. Que descanse en paz”, comentó el partido Comunes de las extintas FARC.
Añaden que se necesitan garantías de parte del Gobierno para velar por la seguridad de los desmovilizados: “rechazamos el hecho y exigimos al Gobierno Nacional que dé seguridad para los firmantes de paz. Expresamos nuestra solidaridad y condolencia a la familia en este duro momento por la pérdida de su ser querido. Hacemos un llamado a los grupos armados a dejar por fuera del conflicto a la población civil que clama paz y reconciliación”.
Según Indepaz, Ballén se convierte en el firmante número 300 en ser asesinado después de firmar los acuerdos de paz. Aseguran que hacía parte de la cooperativa multiactiva esperanzas de paz ubicada en Saravena, Arauca.
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En otro hecho similar, John Jairo Villar Vargas de 47 años de edad fue asesinado en Santa Marta, Magdalena. Sicarios lo habrían raptado y llevado a una zona veredal para luego ultimarlo a tiros. Villar también era firmante del acuerdo de paz y se encontraba en proceso de reincorporación. Hacía parte del Programa Presidencial de Reintegración ARN en el departamento del Magdalena.