La movilidad en el norte de Cundinamarca amaneció seriamente afectada este miércoles 25 de febrero, luego de que un camión cisterna que transportaba combustible se volcara sobre la vía Cajicá–Zipaquirá hacia la 1:00 de la mañana. Aunque el accidente ocurrió en la madrugada, el mayor impacto se sintió en las primeras horas del día, cuando miles de personas intentaban salir hacia Bogotá y Chía.
El siniestro obligó al cierre total de la variante desde la glorieta de la Universidad Militar hasta el sector de Granjitas, uno de los corredores más utilizados por quienes se desplazan diariamente hacia la capital. La restricción generó extensos represamientos y retrasos en plena hora pico.
Cierre desde la madrugada y fuerte congestión
La emergencia se presentó cuando el vehículo que transportaba combustible terminó volcado sobre la vía, lo que activó de inmediato los protocolos de seguridad. Debido al riesgo por el material inflamable, las autoridades decidieron cerrar completamente el tramo afectado mientras se adelantaban labores de control y limpieza.
Aunque se esperaba habilitar el paso hacia las 7:00 de la mañana, la congestión ya era evidente en los accesos principales. Conductores reportaron largos tiempos de desplazamiento y desvíos saturados, especialmente en rutas alternas hacia Bogotá.
Como opciones, las autoridades recomendaron tomar La Caro o la carrera Séptima para ingresar a la capital. También se sugirió el paso por el casco urbano de Cajicá —que registró alto flujo vehicular— y la vía Molino–Manas, habilitada para intentar descongestionar el tramo afectado.