Susana Boreal, representante a la Cámara de Representantes por Antioquia, que llegó al Pacto Histórico con un discurso con el cual quería representar a las juventudes del país, deberá enfrentarse a una investigación de la Procuraduría y a un juicio de control disciplinario.
En esta ocasión, la congresista deberá responder a las acusaciones que la señalan de maltrato laboral frente a varios miembros de su UTL (Unidad de trabajo legislativo). Estas denuncias fueron interpuestas al Ministerio del Trabajo por los mismos trabajadores de Boreal.
Según informó el ministerio, la carta de los miembros de la UTL que se vieron afectados describe como Susana Boreal, junto a su pareja, habrían ofendido, pordebajeado y pedido préstamos de dinero que no fueron devueltos.
Dentro de las conductas que describen las seis personas que firmaron la carta, se pueden encontrar también abusos del horario laborar, pues, según este documento, la congresista les pedía trabajar hasta altas horas de la noche y estar atentos al trabajo durante el fin de semana.
Además, se describe como la congresista, al llegar a la oficina, ignoraba a los miembros de su UTL, pues argumentan que no los saludaba e ignoraba los comentarios que estos hacían en los diferentes espacios laborales.