La elección del senador de la Alianza Verde, Iván Name, en la segunda vicepresidencia del Senado, encendió el debate al interior de ese partido. Tras la 'jugadita' del Centro Democrático y del Partido Conservador en la que sabotearon la elección de Gustavo Bolívar, quien había sido postulado por la oposición, los verdes decidieron poner a su candidato en esa dignidad.
La cuarta legislatura inició con un hecho inédito. El voto en blanco venció a Bolívar, primera vez que sucede en la elección de la mesa directiva del Senado. El congresista de la Lista de los Decentes fue postulado bajo el Estatuto de la Oposición, el cual establece que para este periodo la segunda vicepresidencia debía ser ocupada por un miembro de la oposición. Sin embargo, la coalición de Gobierno optó por negarse a elegirlo y obligó a realizar una segunda votación en la que él ya no podía participar.
Ante ese panorama, la coalición de Colombia Humana decidió retirarse del recinto y el Partido Verde se quedó para postular a Iván Name para que ocupara dicha dignidad. El anunció molestó al petrismo, que apeló a que la decisión de los verdes iba en contra del Estatuto, ya que anteriormente accedieron a un cupo en la mesa directiva del Senado con Angélica Lozano. No obstante, no postularon a otro congresista como Feliciano Valencia o Aída Avella.
"La organización política que hubiese ocupado este lugar en las mesas directivas no podrá volver a ocuparlo hasta tanto no lo hagan las demás declaradas en oposición, salvo que por unanimidad así lo decidan", se lee en el Estatuto.
El Senado votó finalmente por Name, quien recibió 67 votos a favor y uno en blanco, por ende será el vicepresidente segundo de la mesa directiva del Senado, en representación de los partidos de oposición, pero dejando en evidencia una nueva discordia entre esas fuerzas políticas.
Como era de esperarse desde el petrismo se unieron para cuestionar la decisión de la Alianza Verde. Lo curioso es que desde el interior del partido también se escucharon voces que expresaron su desacuerdo con la movida que se realizó para que Name resultara elegido.
Uno de los primeros en reaccionar al tema fue el senador Jorge Eduardo Londoño, quien optó retirarse de la sesión al no estar de acuerdo con la decisión del grueso del partido.
La representante a la Cámara Katherine Miranda no se guardó nada. Su descontento con la conducta del partido en la elección de la mesa directiva del Senado fue evidente y calificó de "bajeza" dicho movimiento para quedarse con esa dignidad.