Carlos Ruiz Massieu, jefe de la Misión de Verificación de la ONU en Colombia, presentó el informe trimestral de la unidad al consejo general, en la presentación recalcó los problemas generados por la pandemia de coronavirus y los asesinatos, estigmatizaciones y amenazas de las que han sido víctimas los excombatientes en el territorio nacional.
El informe que fue presentado este 14 de julio en la sede en Nueva York de la ONU, corresponde al periodo comprendido entre el 27 de marzo al 27 de junio de 2020. En solo ese lapso la Misión de Verificación identificó 13 asesinatos de los 31 que han ocurrido durante el año 2020 y que completan la cifra de más de 200 ex combatientes asesinados.
Desde la firma del acuerdo final, la Misión ha verificado 204 asesinatos de excombatientes de las farc, 48 intentos de asesinato y 15 desapariciones. Casi la mitad de estos asesinatos fueron exmiembros de las Farc-EP que habían salido de prisión en concordancia con el Acuerdo de Paz, señaló el informe presentado.
La Misión encontró que los grupos armados han tomado ventaja durante la cuarentena por la pandemia de Covid-19, avanzando en el control de rutas del narcotráfico, en especial en zonas de Cauca, Meta Putumayo, Chocó, Nariño y Antioquia. En estos lugares se han identificado asesinatos y amenazas contra los excombatientes.
El informe reseñó varias desplazamientos forzados de tres ex combatientes y 12 familiares en Frontino, Antioquia, el pasado 8 de abril. El 18 del mismo mes fue asesinado el excombatientes Rigoberto García Restrepo, en Urrao, Antioquia, luego de varias amenazas hechas por grupos armados. El 30 de abril, 16 ex combatientes fueron obligados a abandonar sus residencias en Argelia Cauca.
“Los ex miembros de las FARC-EP que viven fuera de las áreas territoriales para capacitación y reintegración continúan siendo particularmente vulnerables a amenazas, ataques, desplazamiento forzado y reclutamiento forzoso, así como a la estigmatización y las represalias”, señaló el informe de la Misión de Verificación.
Según el informe de la Misión de Verificación, la Unidad Nacional de Protección carece de los recursos necesarios para proveer medidas de seguridad idóneas para los ex combatientes. “De acuerdo con la Subdirección Especializada para la Seguridad y Protección de la Unidad Nacional de Protección, desde la firma del Acuerdo Final han sido asesinados 17 ex combatientes que esperaban medidas de protección”, señaló el informe.
“La subdirección continúa reportando sobre la necesidad urgente de recursos adecuados para implementar apropiadamente 11 medidas de protección recién aprobadas y 77 incompletas. Se necesita una adición de 140 guardaespaldas y más analistas para una respuesta efectiva a las solicitudes de protección, ya que el número de analistas ha disminuido de 22 en 2018 a 7 en 2020”, reseñó el informe.
La Misión de Verificación también encontró una escalada del conflicto en el departamento del Cauca, donde se han presentado múltiples asesinatos en los meses comprendidos por el informe.
“De acuerdo con la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, seis líderes sociales y defensores de derechos humanos han sido asesinados y otros 27 casos están bajo verificación. En 2020, hasta el 19 de junio, la Oficina había verificado un total de 32 casos de homicidios de líderes sociales, incluidos cuatro individuos de comunidades étnicas y cuatro mujeres, y 47 casos más bajo verificación”, señaló la organización.
Según el informe, “los mayores niveles de violencia contra líderes sociales continúan siendo registrados en el departamento de Cauca”, donde solo durante los más de 3 meses de cuarentena se han presentado cinco masacres. “Grupos armados ilegales y organizaciones criminales continúan infligiendo violencia contra las comunidades locales, incluyendo asesinato de menores, ancianos y mujeres embarazadas”, señaló.
Así mismo, el organismo de Verificación de la ONU en Colombia señaló que durante el periodo de estudio, 7.500 personas fueron forzadas a desplazarse en la región Pacífica, de Nariño, Cauca, Valle del Cauca y Chocó. Así mismo señaló que más de 45.000 personas fueron obligadas a confinarse en mayo, 70 por ciento de ellos en el Catatumbo, Norte de Santander.